La artrosis es una enfermedad extremadamente frecuente en personas de más de 50 años. Se trata de una patología articular crónica, dolorosa, caracterizada por lesiones del cartílago y del hueso. El cartílago se fisura, se erosiona, se ulcera y desaparece progresivamente. El hueso queda al descubierto y se deforma. El cartílago ya no puede cumplir su papel de amortiguador, por lo que aumentan las presiones transmitidas al hueso. El tejido óseo se hace más denso, más duro, se esclerosa a la altura de las zonas de presión situadas por debajo del tejido erosionado y así se produce la formación de geodas (cavidades llenas de líquido sinovial o de tejido fibroso). Lateralmente aparecen unas protuberancias óseas, los osteofitos. Estas lesiones ósteo-cartilaginosas son definitivas.






