lunes, 26 de enero de 2009

Disfunción de la articulación sacroliaca




















Sacroiliac Joint Dysfunction

La cintura pelviana no es una pieza ósea unificada, sino un conjunto osteoarticular, que une el tronco con los miembros inferiores , que requiere de características antagónicas, solidez (para soportar el peso de cabeza, tronco y miembros superiores) y flexibilidad (para adaptase a los movimientos inducidos por el tronco y los miembros inferiores).


Esto determina que esta región está influenciada por diversas tracciones y presiones durante las diversas solicitaciones biomecánicas. La solidez la aporta un potente sistema ligamentario y la flexibilidad necesaria la proveen las articulaciones sacroilíacas con micromovimientos. Estas articulaciones al adaptar los movimientos de tronco y miembros inferiores son articulaciones de amortiguación.

La articulación sacroiliaca (SI) es aquella que conecta la espalda y la cadera. A diferencia de otras articulaciones rodeadas por músculos, esta se apoya predominantemente en los ligamentos. No pueden moverse aisladamente, individualmente, en forma independiente de otras regiones, pero la movilidad es permanente adaptándose a las diversas acciones corporales.

El movimiento es inducido por cadenas miofasciales ascendentes y descendentes, que adaptan biomecánicamente la pelvis a los diversos requerimientos. Por lo que estas cadenas conformadas por tejido muscular y conectivo también pueden transmitir tracciones anómalas que determinan disfunciones iliosacras o sacroilíacas.
Al referirse a las disfunciones de la articulación sacroilíaca se debe clarificar si la hipomovilidad la determina la fijación del ilíaco en relación al sacro (disfunción iliosacra) o del sacro en relación con el ilíaco (disfunción sacroilíaca).
Es sumamente importante poder identificar específicamente cual es la alteración biomecánica, ya que puede ser provocada por cadenas lesionales diferentes (ascendentes o descendentes), por lo que el abordaje de tratamiento debe ser el adecuado, acorde a la biomecánica lesional.

En las disfunciones iliosacras siempre están implicados los músculos psoas e ilíaco , ya que en las rotaciones póstero-externas tiene un papel protagónico la porción que se inserta en el raquis lumbar (psoas, de dirección oblicua de arriba hacia abajo, de atrás adelante y de adentro-afuera), mientras que en las rotaciones antero-internas lo tiene la porción que se inserta en la fosa ilíaca (ilíaco, de dirección oblicua de arriba hacia abajo, de atrás adelante y de afuera-adentro).
El tendón terminal de este conjunto muscular recibe los fascículos internos (pertenecientes al psoas) que siguen un trayecto oblicuo hacia fuera, mientras que los externos (pertenecientes al ilíaco) el trayecto es oblicuo hacia adentro. El tendón terminal se incurva sobre la articulación coxofemoral (separado por una bolsa serosa) cambiando la dirección, ya que se dirige hacia abajo, hacia fuera y hacia atrás para insertarse en la cara posterior del trocánter menor (se continúa en forma intraósea por las fibras de Sharphey).

El psoas para cumplir la función principal, que es la flexión de cadera, puede tomar punto fijo lumbar o femoral.

Tomando punto fijo lumbar produce la flexión de cadera como parte de la cadena recta anterior, por lo que se aúna con el recto anterior del abdomen para llevar a la convergencia de los cuerpos vertebrales lumbares. Produce de esta manera cifosis lumbar con inclinación homolateral, con respecto a la rotación queda equilibrada por la inserción en la apófisis espinosa de los fascículos del dorsal ancho.
Tomando punto fijo femoral produce lordosis lumbar por aunarse a la cadena recta posterior. Con el sujeto de pie colabora en el mantenimiento de la postura erguida.


El músculo ilíaco comienza la flexión de cadera, por la dirección de sus fibras cortas, luego lo releva el psoas.
La rotación femoral que produce este conjunto muscular ha sido un tema controvertido por diversos autores. Ya que si bien la inserción en el trocánter menor (que está ubicado en un plano óseo posterior) produce a la contracción una rotación externa, como el tendón terminal se refleja sobre la cabeza femoral (separado por una bolsa serosa) produce sobre ella una retropulsión, por consiguiente una rotación interna femoral. Esto varía con los grados de flexión de cadera, dado que cuando ésta aumenta el tendón ya no se enrolla alrededor de la cabeza y produce claramente una rotación externa.
Con respecto a las rotaciones ilíacas los músculos psoas e ilíaco también actúan antagónicamente. El psoas, generalmente en las disfunciones, por actuar sobre articulaciones vertebrales y coxofemoral, forma una arco de medio punto y participa de la cadena recta anterior, funcional de flexión, induciendo el hueso ilíaco a la rotación posterior.

El ilíaco, en las disfunciones, actúa no sólo sobre la coxofemoral, también se aúna a la cadena recta funcional de flexión, pero toma punto fijo en el trocánter menor induciendo al hueso ilíaco a la rotación anterior.
Por lo que en las disfunciones iliosacras el tendón de inserción en trocánter menor está sujeto a tracciones anómalas que producen un estímulo nociceptivo en el periostio y en las fibras de Sharpey. Esto determina una disminución del umbral de dolor, por consiguiente un aumento de sensibilidad dolorosa sobre el trocánter menor.

Cuando los ligamentos de la articulación sacroiliaca se irritan, tanto por un desequilibrio estructural como muscular, se produce esta lesión deportiva conocida frecuentemente como disfunción de la articulación sacroiliaca. El dolor se localiza normalmente en la zona lumbar de la espalda baja, justo encima de la cadera, y es un dolor sordo, pero puede volverse agudo si prosigue el entrenamiento. A veces el dolor puede irradiarse a otras zonas de la cadera y de la espalda. La articulación sacroiliaca no es la única involucrada, existe también debilidad muscular o problemas estructurales; algunas veces ambos.

Debido al pobre aporte de sangre a los ligamentos en la espalda baja, el camino hacia la recuperación completa puede tardar algún tiempo, pero un tercio de estas lesiones pueden atribuirse a desequilibrios estructurales que requieren un tratamiento relativamente sencillo. Diversos estudios han demostrado que la manipulación quiropráctica , conjuntamente con ejercicios de estiramientos de la espalda y de fortalecimiento puede ser muy eficaz.

Recomendaciones

- Localiza y corrige cualquier desequilibrio estructural en tus movimientos ciclistas o de carrera a pie (tales como los causados por diferencia en la longitud de las piernas), - Procura que tu médico o el osteópata localice los desequilibrios, para que te recomiende maneras de corregirlos o de limitar su impacto.
- Si montas en bici, controla tu posición sobre el manillar de la bicicleta: ¿es incómoda y te causa dolor de espalda? Si es así, será mejor sacrificar un poco de aerodinámico en pro de una mayor comodidad y salud.
- Por otra parte, hay que identificar y fortalecer cualquier músculo débil que pueda causar problemas. - Con un régimen que mejore el estiramiento y el fortalecimiento de la zona lumbar de la espalda cuando se está sano, se evitan la mayoría de problemas de espalda.

Sacroileitis
(Sacroiliac Joint Pain)

Existen dolores en la zona lumbar que se confunden con otros que causa la columna vertebral, entre ellos están los que se producen en las articulaciones sacroilíacas, esas que están a la altura de la pelvis; esta articulación se forma entre el hueso sacro, que es el que está por encima del coxis y el hueso ilíaco.

El sacro es un hueso formado por 5 vértebras que se han unido con la finalidad de darle base y sustentación a la columna vertebral, este hueso, se articula con otros 2 llamados coxales y que al unirse forman la pelvis.

La inflamación de esta articulación se llama sacroileitis y se produce generalmente con un "mal movimiento" por levantar un bulto pesado, rotar la pelvis y la cintura inadecuadamente, trastabillar, tropezar al caminar o por traumatismos con golpes directos como caídas de sentado, otros son los microtraumatismos que se dan en los casos de estar mal sentado durante un tiempo prolongado en un asiento duro al que uno no está acostumbrado. Muchas veces el individuo se despierta por el dolor intenso después de moverse mal en la cama; también las afecciones reumáticas tienen gran influencia.

Los dolores son bastante característicos pues a diferencia de los que provienen de la columna, estos se concentran más abajo, hacia la región glútea en su parte central , la molestia es intensa al palpar la articulación, da incomodidad al estar sentado obligando al individuo a cambiar de posición permanentemente. El paciente siente que no puede enderezar la espalda y pierde la curvatura natural de la cintura, con sensación de rigidez y espasmo muscular, hay dolor localizado a nivel de los hoyuelos que se marcan en la cintura, por encima de los glúteos, el dolor se irradia hacia la región donde se aplican las inyecciones; también puede haber reflejos hacia adelante, a la altura de los ovarios o testículos, puede haber también dolor en el muslo y en el nervio ciático. Al caminar, el paciente tiene la sensación de tener una pierna más corta y esto se debe a la contracción muscular que se produce en la zona, por dolor.

Esta afección es difícil de diagnosticar ya que se la confunde con otras afecciones de la pelvis y su solución pasa primero por buscar adecuadamente el origen, si este es reumático la instalación del dolor es progresivo y de larga duración y se trata con medicaciones antiinflamatorias y tratamientos locales, obteniendo buenos resultados; si el origen es traumático el dolor aparece inmediatamente después del trauma y el tratamiento es distinto y ya que el dolor es causado por un desplazamiento muy sutil de la articulación, la solución es también mecánica y solo una maniobra de quiropraxia logra resolver casi en forma inmediata el problema y que tienden a repetir los mismos movimientos que la desplazaron, pero en sentido contrario.

Es sorprendente la mejoría inmediata que refiere el doliente paciente y que vuelve a la normalidad rápidamente, de hecho, una articulación que durante mucho tiempo estuvo desplazada, altera todos los elementos blandos que la rodean como los músculos, tendones, ligamentos y nervios que indefectiblemente se inflamarán y se harán sentir con el máximo dolor, por eso después de corregir la mecánica articular que originó el problema, se realizarán ejercicios y aplicaciones de diversa aparatología que lograrán normalizar el proceso.

Se tiene que entender que el paciente no está enfermo, es solo una alteración mecánica y como tal deberá ser resuelta, de nada valen los remedios que calman mientras dura su efecto, para reaparecer el dolor al cabo de unas pocas horas.

En definitiva, si usted tropezó, se cayó o pasó un tiempo en un asiento duro, es probable que haya desplazado la articulación sacroilíaca, algo que como dijimos, provoca intensos dolores en el comienzo, y un gran alivio al solucionarse; la cuestión es que el tiempo que medie entre uno y otro sea el menor posible, siempre y cuando usted quiera seguir derecho por la vida.

Tratamiento Fisioterapéutico:

- Control del dolor.
- En etapas agudas se utiliza las compresas frías.
- Masoterapia de la zona., como Martniz o criomasaje.
- Ultrasonido.
- Láser.
- Tens.
- Ejercicio físico: Ejercicios de rehabilitación para mantener-recuperar la movilidad poco a poco y fortalecer la zona. La natación y el aquaerobic son bien recomendados.

Un problema femenino

Como ya hemos dicho, la articulación sacroiliaca está al final de la columna y consiste en la unión del hueso sacro con el iliaco formando el anillo de la pelvis, esta unión es la que se lesiona durante el embarazo y causa los dolores lumbares que todas las madres tienen, las que muchas veces sufren resbalones y caen sentadas o sufren el impacto en el coche al frenar y si finalmente el parto es normal la articulación termina por romper los ligamentos sacrolumbares y desencadena una inestabilidad articular que le va a producir la tan nombrada pero mal conocida ciática o dolor lumbociatico.
Estas uniones que llevan peso unen la parte superior del cuerpo a la parte inferior pélvica y son normalmente muy fuertes y estables. Con el trauma como caídas, heridas deportivas y levantamiento (lifting) de objetos pesados, las uniones pueden hacerse inestables y moverse a una posición anormal.

Llaman una subluxación sacroilíaca a esta condición. La subluxación sacroilíaca causa desequilibrios en las extremidades inferiores que crean una pierna funcional larga y corta. La gente con esta condición sentirá el dolor con la categoría prolongada, el paseo o los períodos de actividad física. Este dolor a menudo es acompañado por una carencia de energía y fatiga.
A menudo este desequilibrio puede afectar estructuras más lejos encima de la espina y la gente puede desarrollar dolor en el cuello, hombros, así como dolores de cabeza. Las mujeres pueden conseguir esta condición durante o después de su embarazo. Los ajustes de quiropráctica y el tratamiento son sumamente efectivos en la corrección de este problema estableciendo la alineación apropiada de las uniones.
Todos estos pacientes han sido atendidos por varios médicos con el diagnostico erróneo de hernia discal o estenosis de canal, sin conseguir mejoría, incluso muchos han sido operados por prestigiosos especialistas con el ofrecimiento de que tendrían una recuperación rápida, incluso algunos se han reoperado con iguales resultados.

Las raíces nerviosas que van a formar al nervio ciático pasan inmediatamente por delante de la articulación sacroiliaca como muestra la imagen , esto reproduce los síntomas idénticos a una hernia discal, por lo tanto si el diagnostico esta mal peor será el tratamiento.

También es el síntoma mas precoz de la mayoría de las enfermedades reumáticas, aun teniendo las pruebas en sangre normales no se debe descartar esa posibilidad.

Estiramientos:

Glúteos
Piramidal o piriforme
Cintilla iliotibial
Parte baja de la espalda
Más ejercicios en esta página

Test diagnósticos

Test de Patrick
Test de Gaenslen
Test de Yeoman