sábado, 3 de enero de 2009

Hombro doloroso

Shoulder pain













Se define como aquel dolor que se sitúa en la región del hombro y aparece con algunos movimientos del brazo. El hombro doloroso es una de las consultas médicas más frecuentes, y llega a afectar al 25% de la población en algún momento de la vida. Es más frecuente en personas de edad avanzada o que realizan trabajos pesados.

El hombro está formado por 5 articulaciones: 3 verdaderas y 2 falsas o fisiológicas. Las verdaderas son articulaciones propiamente tal y son: la Glenohumeral, Acromioclavicular y Esternoclavicular; las falsas son fisiológicas, y ayudan al ritmo escápulo-humeral, son: escapulotorácica (sisarcosis) y articulación funcional subdeltoidea.

Dos de estas articulaciones posibilitan el movimiento del hombro. La articulación acromioclavicular (AC), está situada entre el acromio (parte de la escápula que forma el punto más alto del hombro) y la clavícula.

La articulación glenohumeral, normalmente llamada “articulación del hombro” tiene forma de “cabeza” y “casquete” para permitir al hombro la rotación y el movimiento en todas direcciones separándolo del cuerpo. (Esta “cabeza” es la parte superior redondeada del húmero; el “casquete” o glenoide, es la parte en forma de disco del borde externo de la escápula en la cual encaja la cabeza). El movimiento del brazo es además facilitado por la capacidad de la escápula para deslizarse tanto vertical como lateralmente a lo largo de la caja torácica. La cápsula es una envoltura de tejido blando que circunda la articulación glenohumeral y está revestida por una delgada y fina membrana sinovial.

Estos huesos se mantienen en su sitio debido a la intervención de músculos, tendones y ligamentos. Los tendones son fuertes cordones de tejido que unen los músculos del hombro al hueso y ayudan en su movilidad. Los ligamentos unen un hueso con otro, proporcionando estabilidad.

El manguito de los rotadores

El manguito rotador es una estructura de tendones que, asociada a los músculos, mantiene la cabeza del húmero dentro del disco glenoidal, proporcionando movilidad y fuerza a la articulación.

Dos estructuras transparentes en forma de saco llamadas bolsas permiten el deslizamiento suave de huesos, músculos y tendones, al mismo tiempo que amortiguan y protegen el manguito rotador del arco óseo del acromio.

Se puede ver en ésta imagen, todo el conglomerado de estructuras del hombro.
En esta imagen, se diferencia claramente lo que son tendones de los rotadores de lo que es la bolsa sinovial.
Como puedes ver en ésta imagen, se produce cuando, al abducir (separar) el brazo a 90º, la porción tuberositaria del húmero comprime el manguito rotador contra el acromion, provocando un agudo dolor y limitación de los movimientos.

En el marco del examen del manguito de los rotadores, el músculo infraespinoso es evaluado por la maniobra de Patte. Esta maniobra consiste en examinar de manera comparativa la fuerza muscular en rotación externa. Para ello, el examinador sostiene el brazo a examinar en abducción, en el plano del omóplato y se opone a la rotación externa solicitada al paciente.

Las afecciones de tipo degenerativo o inflamatorio de codo y muñeca son más bien raras. Pero son frecuentes a nivel de hombro, una articulación que permite una gran movilidad en todos los sentidos, con poco contacto entre las superficies articulares pero bien reforzada con una cápsula que la amortaja, y con gran profusión de músculos y tendones que la envuelven y que al tiempo que movilizan el brazo y antebrazo la refuerzan y protegen. Lo puedes ver aquí


Síntomas del hombro doloroso

Es un cuadro clínico caracterizado por dolor y limitación, más o menos acusada, de la movilidad del hombro. Se trata de un problema que cada día motiva más consultas: afecta hoy a entre un 4% y un 7% de la población, siendo más frecuente en los hombres. Su comienzo suele ser insidioso y lento: el dolor surge tras algunos movimientos concretos o bien por la noche. Las molestias iniciales pueden ser tan leves que no se les conceda mayor importancia, hasta que un día el dolor se agudiza o se hace más acusada la limitación de la movilidad.

Las causas del hombro doloroso pueden ser muy diversas (tenemos muchas estructuras óseas, musculares y tendinosas), pero las más frecuentes son las lesiones del tendón del músculo supraespinoso, la tendinitis de la porción larga del bíceps, y el llamado síndrome subacromial.

Tendinitis del Supraespinoso

El tendón del supraespinoso, junto con los tendones del infraespinoso y redondo menor, forma el denominado manguito de los rotadores, una estructura que protege a la articulación y que se lesiona con frecuencia.

Cuando el brazo se eleva por encima del plano del hombro, esta estructura tendinosa tiende a rozar contra el borde inferior del acromion que se sitúa justo por encima, lo que es causa de inflamaciones, desgarros e incluso roturas. Son muy propensos a esta lesión los nadadores y quienes realizan trabajos que obligan a tener los brazos por encima de los hombros. El dolor aparece cuando se intenta levantar el brazo. Por las noches, el dolor incluso impide adoptar posiciones cómodas para dormir. Lo habitual es que el brazo se pueda utilizar si no se eleva por encima del hombro.

El diagnóstico de la afección no plantea dificultades:

La maniobra de Jobe permite testar el tendón del músculo supraespinoso que forma parte del manguito de los rotadores del hombro. Esta maniobra entra en el cuadro de la exploración del hombro, compuesta por numerosos tests. La maniobra se efectúa con los dos miembros superiores en abducción de 90 grados y flexión de 30 grados.

El tratamiento sí puede presentar problemas. El reposo es la clave: durante una o dos semanas, habremos de procurar el reposo de la articulación y aplicar hielo dos veces al día en la zona dolorida. Una buena forma de aplicar el frío es con una bolsa de guisantes congelados, ya que se adapta perfectamente a la superficie del hombro; después de usada, se mete al congelador hasta la próxima aplicación.
Si el dolor es persistente y molesto, se puede recurrir a la toma de antiinflamatorios por vía oral durante dos o tres semanas. Si el cuadro no se resuelve tras este tratamiento, puede probarse con la infiltración local con corticoides, pero siempre como último remedio y asesorados por expertos, pues se corre el riesgo de infiltrar el tendón.

En el momento actual del Grupo Juaneda ha conseguido que::

Un tratamiento permite eliminar las calcificaciones del hombro sin cirugía.





El síndrome subacromial

El síndrome subacromial está muy relacionado con la tendinitis del supraespinoso y el manguito de los rotadores. La bolsa subacromial está entre el manguito de los rotadores y el acromion, y desempeña la función de almohadillaje y lubricante; si se inflama, aumenta su tamaño y se crea un conflicto de espacio para el paso de los tendones, además de que una bolsa serosa inflamada resulta muy dolorosa. El dolor se localiza en la parte más alta del hombro y se alivia colocando el brazo adosado al cuerpo y sujetándolo con el otro brazo. Hay dolor intenso al palparse el borde acromial. Esta lesión se da con frecuencia en jugadores de tenis, pala y pádel y en lanzadores de peso y jabalina, así como en trabajadores que realizan esfuerzos con las extremidades superiores (pintores). El tratamiento de esta lesión es reposo y aplicación de frío. No se debe aplicar calor, pues aumentaría el dolor. La infiltración local, en la bolsa, también suele ser efectiva. Una vez superado el dolor, hay que iniciar ejercicios pendulares con los brazos.

El síndrome de pellizcamiento subacromial:

Existen tres etapas progresivas para el pellizcamiento subacromial:
- Etapa I: Edema y hemorragia
- Etapa II: Fibrosis y tendinosis
- Etapa III: Rotura del tendón

Resulta muy interesante que los tendones del manguito rotador no sufren inflamación, por lo tanto el término "tendinitis" se considera erróneo ya que no hay células inflamatorias en esta enfermedad; se trata de un fenómeno degenerativo progresivo del tendón que culmina con la rotura de las fibras; el término correcto es "tendinosis" o "tendinopatía" . Clínicamente, se caracteriza por dolor nocturno y con los movimientos sobre la cabeza. Al examen clínico, es posible encontrar crepitación subacromial y limitación de la abducción (separación).

Podemos observar además:
a) disminución del espacio subacromial, b) quistes subcorticales, c) artrosis subacromial, d) ascenso de la cabeza humeral, cuando ya hay daño del manguito, e) Os subacromial que también se ha descrito como una posible causa de disminución del espacio subacromial y f) tipo de acromion.

Si las afecciones anteriores eran producidas por un exceso de actividad o de sobrecarga, la capsulitis adhesiva, el ¿hombro congelado?, ocurre precisamente por todo lo contrario, es decir, por falta de movilidad, por excesivo reposo. Por ello es recomendable, ante la afección de hombro, moverlo en cuanto se pase la fase aguda dolorosa, ya que si la cápsula no se moviliza con cierta frecuencia manifiesta una tendencia a establecer adherencias fibrosas entre sus paredes. Con un cuadro de hombro doloroso, tendemos a no moverlo porque el movimiento origina fuertes dolores, pero pueden darse adherencias que harán cada vez más difícil la movilización, creándose así un círculo vicioso que debe interrumpirse cuanto antes. Para evitar la formación de adherencias, nada hay más eficaz que los movimientos pendulares del brazo. La prevención es básica, y la mejor posible es la movilización del hombro. Los síntomas del hombro congelado son típicos, siendo el más notable la limitación para mover el brazo en cualquier dirección. Precisamente esta imposibilidad de estirar el brazo en cualquier dirección es lo que nos pone en la pista de esta lesión en concreto, ya que en las demás que hemos descrito se limita la movilidad en una dirección pero no en todas.

Comprobaremos la incapacidad para realizar actividades como peinarse, ponerse una chaqueta, abrocharse el sujetador por la espalda, y en general para todo los movimientos del hombro. El tratamiento más efectivo del hombro congelado es el movimiento del hombro intentando realizar con él las actividades cotidianas y una tabla de ejercicios; a veces no es fácil luchar contra el dolor, pero hay que intentarlo.

Esta tabla de ejercicios , (más abajo hay más) es preventiva y terapéutica. Son ejercicios fáciles que, afortunadamente, se pueden realizar en el hogar sin un equipamiento especial de aparatos. Hay que hacerlos diariamente, sin prisas, con suavidad; conviene repetir cada ejercicio cinco veces e ir aumentando la frecuencia semanalmente hasta un máximo de 25 veces.

Recuperación después de la cirugía artroscópica

Las pequeñas heridas de incisiones se sanan en el transcurso de varios días. Los vendajes de la operación se pueden quitar el día siguiente después de la cirugía y unas bandas adhesivas pueden ser aplicadas para cubrir las pequeñas incisiones que se están sanando.
Aunque las heridas de las incisiones son pequeñas y el dolor en la articulación que recibió la artroscopia es mínimo, generalmente toma varias semanas para que la articulación se recupere a su máximo. Un programa específico de actividades para la rehabilitación puede ser sugerido por tu médico para acelerar tu recuperación y para proteger el futuro funcionamiento de la articulación.
No es algo raro que los pacientes puedan volver al trabajo, para continuar sus actividades diarias dentro de unos pocos días. Los atletas y otros que están en una buena condición física pueden en algunos casos volver a sus actividades atléticas dentro de unas pocas semanas.

De todas formas, no hay que olvidar que las personas que reciben cirugía artroscópica pueden tener diferentes diagnósticos y condiciones que existían anteriormente, así es que cada cirugía artroscópica para cada paciente es única para esa persona. El tiempo de recuperación reflejará esta individualidad.

Imágenes de la calcificación del tendón

Calcificación del tendón Empieza a afectar alrededor de los 40 años.
Degeneración
Artroscopia
Cirugía abierta, se hace en raras ocasiones, sólo para extraer los depósitos de calcio, cortando parte del músculo.
Infiltraciones

Imágenes del Síndrome de choque

el punto más importante es la relación entre el tercio anteroinferior del acromion y el manguito rotador, siendo aquí donde se produce el roce o impingement con la elevación anterior del brazo.
.Tendones atrapados. Cuando los tendones quedan atrapados bajo el acromion, el arco óseo rígido del omoplato, pueden causar dolor en el hombro llamado síndrome de choque. Los tendones resultan comprimidos, dañados e inflamados, llevando a que se presente tendinitis del maguito rotador.
Cavidad de la escápula (omóplato) en donde se articula el húmero.
Bolsa sinovial, debajo del acromion.
Irritación de la bolsa, por el roce de estas estructuras.

Imágenes de la osteoartritis acromioclavicular

Articulación acromio-clavicular
Osteoartritis

Ejercicios

Para rehabilitar rotadores
Rehabilitación del hombro 1
Rehabilitación del hombro 2


Kinesiotaping

Más información sobre el hombro, en este enlace