lunes, 26 de enero de 2009

Disfunción de la articulación sacroliaca















Sacroiliac Joint Dysfunction

La cintura pelviana no es una pieza ósea unificada, sino un conjunto osteoarticular, que une el tronco con los miembros inferiores , que requiere de características antagónicas, solidez (para soportar el peso de cabeza, tronco y miembros superiores) y flexibilidad (para adaptase a los movimientos inducidos por el tronco y los miembros inferiores).

Esto determina que esta región está influenciada por diversas tracciones y presiones durante las diversas solicitaciones biomecánicas. La solidez la aporta un potente sistema ligamentario y la flexibilidad necesaria la proveen las articulaciones sacroilíacas con micromovimientos. Estas articulaciones al adaptar los movimientos de tronco y miembros inferiores son articulaciones de amortiguación.

La articulación sacroiliaca (SI) es aquella que conecta la espalda y la cadera. A diferencia de otras articulaciones rodeadas por músculos, esta se apoya predominantemente en los ligamentos. No pueden moverse aisladamente, individualmente, en forma independiente de otras regiones, pero la movilidad es permanente adaptándose a las diversas acciones corporales.

El movimiento es inducido por cadenas miofasciales ascendentes y descendentes, que adaptan biomecánicamente la pelvis a los diversos requerimientos. Por lo que estas cadenas conformadas por tejido muscular y conectivo también pueden transmitir tracciones anómalas que determinan disfunciones iliosacras o sacroilíacas.
Al referirse a las disfunciones de la articulación sacroilíaca se debe clarificar si la hipomovilidad la determina la fijación del ilíaco en relación al sacro (disfunción iliosacra) o del sacro en relación con el ilíaco (disfunción sacroilíaca).
Es sumamente importante poder identificar específicamente cual es la alteración biomecánica, ya que puede ser provocada por cadenas lesionales diferentes (ascendentes o descendentes), por lo que el abordaje de tratamiento debe ser el adecuado, acorde a la biomecánica lesional.

En las disfunciones iliosacras siempre están implicados los músculos psoas e ilíaco , ya que en las rotaciones póstero-externas tiene un papel protagónico la porción que se inserta en el raquis lumbar (psoas, de dirección oblicua de arriba hacia abajo, de atrás adelante y de adentro-afuera), mientras que en las rotaciones antero-internas lo tiene la porción que se inserta en la fosa ilíaca (ilíaco, de dirección oblicua de arriba hacia abajo, de atrás adelante y de afuera-adentro).
El tendón terminal de este conjunto muscular recibe los fascículos internos (pertenecientes al psoas) que siguen un trayecto oblicuo hacia fuera, mientras que los externos (pertenecientes al ilíaco) el trayecto es oblicuo hacia adentro. El tendón terminal se incurva sobre la articulación coxofemoral (separado por una bolsa serosa) cambiando la dirección, ya que se dirige hacia abajo, hacia fuera y hacia atrás para insertarse en la cara posterior del trocánter menor (se continúa en forma intraósea por las fibras de Sharphey).

El psoas para cumplir la función principal, que es la flexión de cadera, puede tomar punto fijo lumbar o femoral.

Tomando punto fijo lumbar produce la flexión de cadera como parte de la cadena recta anterior, por lo que se aúna con el recto anterior del abdomen para llevar a la convergencia de los cuerpos vertebrales lumbares. Produce de esta manera cifosis lumbar con inclinación homolateral, con respecto a la rotación queda equilibrada por la inserción en la apófisis espinosa de los fascículos del dorsal ancho.
Tomando punto fijo femoral produce lordosis lumbar por aunarse a la cadena recta posterior. Con el sujeto de pie colabora en el mantenimiento de la postura erguida.

El músculo ilíaco comienza la flexión de cadera, por la dirección de sus fibras cortas, luego lo releva el psoas.
La rotación femoral que produce este conjunto muscular ha sido un tema controvertido por diversos autores. Ya que si bien la inserción en el trocánter menor (que está ubicado en un plano óseo posterior) produce a la contracción una rotación externa, como el tendón terminal se refleja sobre la cabeza femoral (separado por una bolsa serosa) produce sobre ella una retropulsión, por consiguiente una rotación interna femoral. Esto varía con los grados de flexión de cadera, dado que cuando ésta aumenta el tendón ya no se enrolla alrededor de la cabeza y produce claramente una rotación externa.
Con respecto a las rotaciones ilíacas los músculos psoas e ilíaco también actúan antagónicamente. El psoas, generalmente en las disfunciones, por actuar sobre articulaciones vertebrales y coxofemoral, forma una arco de medio punto y participa de la cadena recta anterior, funcional de flexión, induciendo el hueso ilíaco a la rotación posterior.

El ilíaco, en las disfunciones, actúa no sólo sobre la coxofemoral, también se aúna a la cadena recta funcional de flexión, pero toma punto fijo en el trocánter menor induciendo al hueso ilíaco a la rotación anterior.
Por lo que en las disfunciones iliosacras el tendón de inserción en trocánter menor está sujeto a tracciones anómalas que producen un estímulo nociceptivo en el periostio y en las fibras de Sharpey. Esto determina una disminución del umbral de dolor, por consiguiente un aumento de sensibilidad dolorosa sobre el trocánter menor.

Cuando los ligamentos de la articulación sacroiliaca se irritan, tanto por un desequilibrio estructural como muscular, se produce esta lesión deportiva conocida frecuentemente como disfunción de la articulación sacroiliaca. El dolor se localiza normalmente en la zona lumbar de la espalda baja, justo encima de la cadera, y es un dolor sordo, pero puede volverse agudo si prosigue el entrenamiento. A veces el dolor puede irradiarse a otras zonas de la cadera y de la espalda. La articulación sacroiliaca no es la única involucrada, existe también debilidad muscular o problemas estructurales; algunas veces ambos.

Debido al pobre aporte de sangre a los ligamentos en la espalda baja, el camino hacia la recuperación completa puede tardar algún tiempo, pero un tercio de estas lesiones pueden atribuirse a desequilibrios estructurales que requieren un tratamiento relativamente sencillo. Diversos estudios han demostrado que la manipulación quiropráctica , conjuntamente con ejercicios de estiramientos de la espalda y de fortalecimiento puede ser muy eficaz.

Recomendaciones

- Localiza y corrige cualquier desequilibrio estructural en tus movimientos ciclistas o de carrera a pie (tales como los causados por diferencia en la longitud de las piernas), - Procura que tu médico o el osteópata localice los desequilibrios, para que te recomiende maneras de corregirlos o de limitar su impacto.
- Si montas en bici, controla tu posición sobre el manillar de la bicicleta: ¿es incómoda y te causa dolor de espalda? Si es así, será mejor sacrificar un poco de aerodinámico en pro de una mayor comodidad y salud.
- Por otra parte, hay que identificar y fortalecer cualquier músculo débil que pueda causar problemas. - Con un régimen que mejore el estiramiento y el fortalecimiento de la zona lumbar de la espalda cuando se está sano, se evitan la mayoría de problemas de espalda.

Sacroileitis
(Sacroiliac Joint Pain)

Existen dolores en la zona lumbar que se confunden con otros que causa la columna vertebral, entre ellos están los que se producen en las articulaciones sacroilíacas, esas que están a la altura de la pelvis; esta articulación se forma entre el hueso sacro, que es el que está por encima del coxis y el hueso ilíaco.

El sacro es un hueso formado por 5 vértebras que se han unido con la finalidad de darle base y sustentación a la columna vertebral, este hueso, se articula con otros 2 llamados coxales y que al unirse forman la pelvis.

La inflamación de esta articulación se llama sacroileitis y se produce generalmente con un "mal movimiento" por levantar un bulto pesado, rotar la pelvis y la cintura inadecuadamente, trastabillar, tropezar al caminar o por traumatismos con golpes directos como caídas de sentado, otros son los microtraumatismos que se dan en los casos de estar mal sentado durante un tiempo prolongado en un asiento duro al que uno no está acostumbrado. Muchas veces el individuo se despierta por el dolor intenso después de moverse mal en la cama; también las afecciones reumáticas tienen gran influencia.

Los dolores son bastante característicos pues a diferencia de los que provienen de la columna, estos se concentran más abajo, hacia la región glútea en su parte central , la molestia es intensa al palpar la articulación, da incomodidad al estar sentado obligando al individuo a cambiar de posición permanentemente. El paciente siente que no puede enderezar la espalda y pierde la curvatura natural de la cintura, con sensación de rigidez y espasmo muscular, hay dolor localizado a nivel de los hoyuelos que se marcan en la cintura, por encima de los glúteos, el dolor se irradia hacia la región donde se aplican las inyecciones; también puede haber reflejos hacia adelante, a la altura de los ovarios o testículos, puede haber también dolor en el muslo y en el nervio ciático. Al caminar, el paciente tiene la sensación de tener una pierna más corta y esto se debe a la contracción muscular que se produce en la zona, por dolor.

Esta afección es difícil de diagnosticar ya que se la confunde con otras afecciones de la pelvis y su solución pasa primero por buscar adecuadamente el origen, si este es reumático la instalación del dolor es progresivo y de larga duración y se trata con medicaciones antiinflamatorias y tratamientos locales, obteniendo buenos resultados; si el origen es traumático el dolor aparece inmediatamente después del trauma y el tratamiento es distinto y ya que el dolor es causado por un desplazamiento muy sutil de la articulación, la solución es también mecánica y solo una maniobra de quiropraxia logra resolver casi en forma inmediata el problema y que tienden a repetir los mismos movimientos que la desplazaron, pero en sentido contrario.

Es sorprendente la mejoría inmediata que refiere el doliente paciente y que vuelve a la normalidad rápidamente, de hecho, una articulación que durante mucho tiempo estuvo desplazada, altera todos los elementos blandos que la rodean como los músculos, tendones, ligamentos y nervios que indefectiblemente se inflamarán y se harán sentir con el máximo dolor, por eso después de corregir la mecánica articular que originó el problema, se realizarán ejercicios y aplicaciones de diversa aparatología que lograrán normalizar el proceso.

Se tiene que entender que el paciente no está enfermo, es solo una alteración mecánica y como tal deberá ser resuelta, de nada valen los remedios que calman mientras dura su efecto, para reaparecer el dolor al cabo de unas pocas horas.

En definitiva, si usted tropezó, se cayó o pasó un tiempo en un asiento duro, es probable que haya desplazado la articulación sacroilíaca, algo que como dijimos, provoca intensos dolores en el comienzo, y un gran alivio al solucionarse; la cuestión es que el tiempo que medie entre uno y otro sea el menor posible, siempre y cuando usted quiera seguir derecho por la vida.

Tratamiento Fisioterapéutico:

- Control del dolor.
- En etapas agudas se utiliza las compresas frías.
- Masoterapia de la zona., como Martniz o criomasaje.
- Ultrasonido.
- Láser.
- Tens.
- Ejercicio físico: Ejercicios de rehabilitación para mantener-recuperar la movilidad poco a poco y fortalecer la zona. La natación y el aquaerobic son bien recomendados.

Un problema femenino

Como ya hemos dicho, la articulación sacroiliaca está al final de la columna y consiste en la unión del hueso sacro con el iliaco formando el anillo de la pelvis, esta unión es la que se lesiona durante el embarazo y causa los dolores lumbares que todas las madres tienen, las que muchas veces sufren resbalones y caen sentadas o sufren el impacto en el coche al frenar y si finalmente el parto es normal la articulación termina por romper los ligamentos sacrolumbares y desencadena una inestabilidad articular que le va a producir la tan nombrada pero mal conocida ciática o dolor lumbociatico.
Estas uniones que llevan peso unen la parte superior del cuerpo a la parte inferior pélvica y son normalmente muy fuertes y estables. Con el trauma como caídas, heridas deportivas y levantamiento (lifting) de objetos pesados, las uniones pueden hacerse inestables y moverse a una posición anormal.

Llaman una subluxación sacroilíaca a esta condición. La subluxación sacroilíaca causa desequilibrios en las extremidades inferiores que crean una pierna funcional larga y corta. La gente con esta condición sentirá el dolor con la categoría prolongada, el paseo o los períodos de actividad física. Este dolor a menudo es acompañado por una carencia de energía y fatiga.
A menudo este desequilibrio puede afectar estructuras más lejos encima de la espina y la gente puede desarrollar dolor en el cuello, hombros, así como dolores de cabeza. Las mujeres pueden conseguir esta condición durante o después de su embarazo. Los ajustes de quiropráctica y el tratamiento son sumamente efectivos en la corrección de este problema estableciendo la alineación apropiada de las uniones.
Todos estos pacientes han sido atendidos por varios médicos con el diagnostico erróneo de hernia discal o estenosis de canal, sin conseguir mejoría, incluso muchos han sido operados por prestigiosos especialistas con el ofrecimiento de que tendrían una recuperación rápida, incluso algunos se han reoperado con iguales resultados.

Las raíces nerviosas que van a formar al nervio ciático pasan inmediatamente por delante de la articulación sacroiliaca como muestra la imagen , esto reproduce los síntomas idénticos a una hernia discal, por lo tanto si el diagnostico esta mal peor será el tratamiento.

También es el síntoma mas precoz de la mayoría de las enfermedades reumáticas, aun teniendo las pruebas en sangre normales no se debe descartar esa posibilidad.

Estiramientos:

Glúteos
Piramidal o piriforme
Cintilla iliotibial
Parte baja de la espalda
Más ejercicios en esta página

Test diagnósticos

Test de Patrick
Test de Gaenslen
Test de Yeoman

sábado, 3 de enero de 2009

Hombro doloroso

Shoulder pain












El hombro está formado por 5 articulaciones: 3 verdaderas y 2 falsas o fisiológicas. Las verdaderas son articulaciones propiamente tal y son: la Glenohumeral, Acromioclavicular y Esternoclavicular; las falsas son fisiológicas, y ayudan al ritmo escápulo-humeral, son: escapulotorácica (sisarcosis) y articulación funcional subdeltoidea.

Dos de estas articulaciones posibilitan el movimiento del hombro. La articulación acromioclavicular (AC), está situada entre el acromio (parte de la escápula que forma el punto más alto del hombro) y la clavícula.

La articulación glenohumeral, normalmente llamada “articulación del hombro” tiene forma de “cabeza” y “casquete” para permitir al hombro la rotación y el movimiento en todas direcciones separándolo del cuerpo. (Esta “cabeza” es la parte superior redondeada del húmero; el “casquete” o glenoide, es la parte en forma de disco del borde externo de la escápula en la cual encaja la cabeza). El movimiento del brazo es además facilitado por la capacidad de la escápula para deslizarse tanto vertical como lateralmente a lo largo de la caja torácica. La cápsula es una envoltura de tejido blando que circunda la articulación glenohumeral y está revestida por una delgada y fina membrana sinovial.

Estos huesos se mantienen en su sitio debido a la intervención de músculos, tendones y ligamentos. Los tendones son fuertes cordones de tejido que unen los músculos del hombro al hueso y ayudan en su movilidad. Los ligamentos unen un hueso con otro, proporcionando estabilidad.

El manguito rotador es una estructura de tendones que, asociada a los músculos, mantiene la cabeza del húmero dentro del disco glenoidal, proporcionando movilidad y fuerza a la articulación.
Dos estructuras transparentes en forma de saco llamadas bolsas permiten el deslizamiento suave de huesos, músculos y tendones, al mismo tiempo que amortiguan y protegen el manguito rotador del arco óseo del acromio.

Se puede ver en ésta imagen, todo el conglomerado de estructuras del hombro.La interpretación radiográfica, sería ésta
En esta imagen, se diferencia claramente lo que son tendones de los rotadores de lo que es la bolsa sinovial.
Como puedes ver en ésta imagen, se produce cuando, al abducir (separar) el brazo a 90º, la porción tuberositaria del húmero comprime el manguito rotador contra el acromion, provocando un agudo dolor y limitación de los movimientos.

Las afecciones de tipo degenerativo o inflamatorio de codo y muñeca son más bien raras. Pero son frecuentes a nivel de hombro, una articulación que permite una gran movilidad en todos los sentidos, con poco contacto entre las superficies articulares pero bien reforzada con una cápsula que la amortaja, y con gran profusión de músculos y tendones que la envuelven y que al tiempo que movilizan el brazo y antebrazo la refuerzan y protegen. Lo puedes ver aquí

Síntomas del hombro doloroso

Es un cuadro clínico caracterizado por dolor y limitación, más o menos acusada, de la movilidad del hombro. Se trata de un problema que cada día motiva más consultas: afecta hoy a entre un 4% y un 7% de la población, siendo más frecuente en los hombres. Su comienzo suele ser insidioso y lento: el dolor surge tras algunos movimientos concretos o bien por la noche. Las molestias iniciales pueden ser tan leves que no se les conceda mayor importancia, hasta que un día el dolor se agudiza o se hace más acusada la limitación de la movilidad.

Las causas del hombro doloroso pueden ser muy diversas (tenemos muchas estructuras óseas, musculares y tendinosas), pero las más frecuentes son las lesiones del tendón del músculo supraespinoso, la tendinitis de la porción larga del bíceps, y el llamado síndrome subacromial.

El tendón del supraespinoso, junto con los tendones del infraespinoso y redondo menor, forma el denominado manguito de los rotadores, una estructura que protege a la articulación y que se lesiona con frecuencia.

Cuando el brazo se eleva por encima del plano del hombro, esta estructura tendinosa tiende a rozar contra el borde inferior del acromion que se sitúa justo por encima, lo que es causa de inflamaciones, desgarros e incluso roturas. Son muy propensos a esta lesión los nadadores y quienes realizan trabajos que obligan a tener los brazos por encima de los hombros. El dolor aparece cuando se intenta levantar el brazo. Por las noches, el dolor incluso impide adoptar posiciones cómodas para dormir. Lo habitual es que el brazo se pueda utilizar si no se eleva por encima del hombro.

El diagnóstico de la afección no plantea dificultades, pero el tratamiento sí puede presentar problemas. El reposo es la clave: durante una o dos semanas, habremos de procurar el reposo de la articulación y aplicar hielo dos veces al día en la zona dolorida. Una buena forma de aplicar el frío es con una bolsa de guisantes congelados, ya que se adapta perfectamente a la superficie del hombro; después de usada, se mete al congelador hasta la próxima aplicación.
Si el dolor es persistente y molesto, se puede recurrir a la toma de antiinflamatorios por vía oral durante dos o tres semanas. Si el cuadro no se resuelve tras este tratamiento, puede probarse con la infiltración local con corticoides, pero siempre como último remedio y asesorados por expertos, pues se corre el riesgo de infiltrar el tendón.

El síndrome subacromial

El síndrome subacromial está muy relacionado con la tendinitis del supraespinoso y el manguito de los rotadores. La bolsa subacromial está entre el manguito de los rotadores y el acromion, y desempeña la función de almohadillaje y lubricante; si se inflama, aumenta su tamaño y se crea un conflicto de espacio para el paso de los tendones, además de que una bolsa serosa inflamada resulta muy dolorosa. El dolor se localiza en la parte más alta del hombro y se alivia colocando el brazo adosado al cuerpo y sujetándolo con el otro brazo. Hay dolor intenso al palparse el borde acromial. Esta lesión se da con frecuencia en jugadores de tenis, pala y pádel y en lanzadores de peso y jabalina, así como en trabajadores que realizan esfuerzos con las extremidades superiores (pintores). El tratamiento de esta lesión es reposo y aplicación de frío. No se debe aplicar calor, pues aumentaría el dolor. La infiltración local, en la bolsa, también suele ser efectiva. Una vez superado el dolor, hay que iniciar ejercicios pendulares con los brazos.

El síndrome de pellizcamiento subacromial:

Existen tres etapas progresivas para el pellizcamiento subacromial:
- Etapa I: Edema y hemorragia
- Etapa II: Fibrosis y tendinosis
- Etapa III: Rotura del tendón

Resulta muy interesante que los tendones del manguito rotador no sufren inflamación, por lo tanto el término "tendinitis" se considera erróneo ya que no hay células inflamatorias en esta enfermedad; se trata de un fenómeno degenerativo progresivo del tendón que culmina con la rotura de las fibras; el término correcto es "tendinosis" o "tendinopatía" . Clínicamente, se caracteriza por dolor nocturno y con los movimientos sobre la cabeza. Al examen clínico, es posible encontrar crepitación subacromial y limitación de la abducción (separación).

Podemos observar además:
a) disminución del espacio subacromial, b) quistes subcorticales, c) artrosis subacromial, d) ascenso de la cabeza humeral, cuando ya hay daño del manguito, e) Os subacromial que también se ha descrito como una posible causa de disminución del espacio subacromial y f) tipo de acromion.

Si las afecciones anteriores eran producidas por un exceso de actividad o de sobrecarga, la capsulitis adhesiva, el ¿hombro congelado?, ocurre precisamente por todo lo contrario, es decir, por falta de movilidad, por excesivo reposo. Por ello es recomendable, ante la afección de hombro, moverlo en cuanto se pase la fase aguda dolorosa, ya que si la cápsula no se moviliza con cierta frecuencia manifiesta una tendencia a establecer adherencias fibrosas entre sus paredes. Con un cuadro de hombro doloroso, tendemos a no moverlo porque el movimiento origina fuertes dolores, pero pueden darse adherencias que harán cada vez más difícil la movilización, creándose así un círculo vicioso que debe interrumpirse cuanto antes. Para evitar la formación de adherencias, nada hay más eficaz que los movimientos pendulares del brazo. La prevención es básica, y la mejor posible es la movilización del hombro. Los síntomas del hombro congelado son típicos, siendo el más notable la limitación para mover el brazo en cualquier dirección. Precisamente esta imposibilidad de estirar el brazo en cualquier dirección es lo que nos pone en la pista de esta lesión en concreto, ya que en las demás que hemos descrito se limita la movilidad en una dirección pero no en todas.

Comprobaremos la incapacidad para realizar actividades como peinarse, ponerse una chaqueta, abrocharse el sujetador por la espalda, y en general para todo los movimientos del hombro. El tratamiento más efectivo del hombro congelado es el movimiento del hombro intentando realizar con él las actividades cotidianas y una tabla de ejercicios; a veces no es fácil luchar contra el dolor, pero hay que intentarlo.

Esta tabla de ejercicios , (más abajo hay más) es preventiva y terapéutica. Son ejercicios fáciles que, afortunadamente, se pueden realizar en el hogar sin un equipamiento especial de aparatos. Hay que hacerlos diariamente, sin prisas, con suavidad; conviene repetir cada ejercicio cinco veces e ir aumentando la frecuencia semanalmente hasta un máximo de 25 veces.

Recuperación después de la cirugía artroscópica

Las pequeñas heridas de incisiones se sanan en el transcurso de varios días. Los vendajes de la operación se pueden quitar el día siguiente después de la cirugía y unas bandas adhesivas pueden ser aplicadas para cubrir las pequeñas incisiones que se están sanando.
Aunque las heridas de las incisiones son pequeñas y el dolor en la articulación que recibió la artroscopia es mínimo, generalmente toma varias semanas para que la articulación se recupere a su máximo. Un programa específico de actividades para la rehabilitación puede ser sugerido por tu médico para acelerar tu recuperación y para proteger el futuro funcionamiento de la articulación.
No es algo raro que los pacientes puedan volver al trabajo, para continuar sus actividades diarias dentro de unos pocos días. Los atletas y otros que están en una buena condición física pueden en algunos casos volver a sus actividades atléticas dentro de unas pocas semanas.

De todas formas, no hay que olvidar que las personas que reciben cirugía artroscópica pueden tener diferentes diagnósticos y condiciones que existían anteriormente, así es que cada cirugía artroscópica para cada paciente es única para esa persona. El tiempo de recuperación reflejará esta individualidad.

Si tienes en tu ordenador el programa Flash Plug, puedes ver algo más en este enlace

Imágenes de la calcificación del tendón

Calcificación del tendón Empieza a afectar alrededor de los 40 años.
Degeneración
Artroscopia
Cirugía abierta, se hace en raras ocasiones, sólo para extraer los depósitos de calcio, cortando parte del músculo.
Infiltraciones

Imágenes del Síndrome de choque

el punto más importante es la relación entre el tercio anteroinferior del acromion y el manguito rotador, siendo aquí donde se produce el roce o impingement con la elevación anterior del brazo.
Visto aquí de otra manera.
Tendones atrapados. Cuando los tendones quedan atrapados bajo el acromion, el arco óseo rígido del omoplato, pueden causar dolor en el hombro llamado síndrome de choque. Los tendones resultan comprimidos, dañados e inflamados, llevando a que se presente tendinitis del maguito rotador.
Cavidad de la escápula (omóplato) en donde se articula el húmero.
Bolsa sinovial, debajo del acromion.
Irritación de la bolsa, por el roce de estas estructuras.

Imágenes de la osteoartritis acromioclavicular

Articulación acromio-clavicular
Osteoartritis

Ejercicios

Para rehabilitar rotadores 2

Kinesiotaping