sábado, 31 de octubre de 2009

Transaminasas en el corredor















CHEQUEO DEL HÍGADO

GOT y GPT, enzimas. Relacionadas con la transaminación, metabolismo proteico. Se fabrican en el hígado y en menor medida en el músculo. Un aumento excesivo puede ser a causa de un excesivo trabajo del hígado o un daño hepático. GOT <> GPT, ejercicio muy intenso. GGT. Relacionada con consumo de alcohol o tumores hepáticos

Las transaminasas

La alaninoaminotransferasa (ALT ó GPT) y la aspartatoaminotransferasa (AST ó GOT) son enzimas que se encuentran en los hepatocitos. Son marcadores sensibles de lesión hepática, pero sólo la ALT es específica (AST también está en músculo cardíaco y esquelético, riñón, cerebro, páncreas, pulmones, leucocitos y hematíes). Su determinación es rápida y barata.


Existe relación entre el nivel de transaminasas y el grado de lesión hepática?

No existe correlación entre las cifras de transaminasas y el grado de lesión hepática. La elevación de las transaminasas tiene un valor impredecible ya que un mismo valor puede corresponder a una variación de la normalidad o ser la primera evidencia de una enfermedad seria. No obstante existen unos rangos de valores que nos pueden orientar sobre la etiología.

Cuáles son las causas más frecuentes de su elevación?

Causas hepáticas Consumo excesivo de alcohol, Medicamentos, Hepatitis vírica (B y C), Hígado graso, Hepatitis autoinmune, Hemocromatosis, Enfermedad de Wilson, Déficit de alfa1- antitripsina.
Causas extrahepáticas Enfermedad celiaca, Miopatías hereditarias o adquiridas, Ejercicio intenso, Sarcoidosis, Enfermedades de vías biliares, Neoplasias con metástasis.


Qué pruebas están indicadas para su estudio?

Anamnesis Antecedentes familiares de hepatopatía crónica (enfermedad de Wilson) Antecedentes personales: transfusiones, drogas i.v., viajes a áreas endémicas, contacto con hepatitis, manipulaciones dentales, prácticas sexuales de riesgo (hepatitis vírica); consumo de alcohol, exposición a tóxicos, obesidad, hiperlipidemia, diabetes, insuficiencia cardíaca congestiva, neoplasias o síndrome mieloproliferativo. Síntomas y signos: fiebre, anorexia, pérdida de peso, dolor, prurito.

Exploración física Se deben buscar signos como: ictericia, estigmas cutáneos de hepatopatía crónica, anillos de Kayser-Fleischer, hepatomegalia, esplenomegalia, ascitis y edemas, xantomas, xantelasmas, focalidad neurológica, señales de rascado, hematomas.


Pruebas de laboratorio

PRIMER PASO: hemograma, bioquímica, estudio de coagulación, proteinograma y serología hepatitis B y C.

SEGUNDO PASO: ceruloplasmina sérica, Anticuerpos anti-nucleares (ANAs), Anticuerpos anti-mitocondriales (AMA), alfa1- antitripsina, Anticuerpos anti-endomisio y antigliadinas, ferritina y saturación de transferrina. Estas pruebas pueden incluirse en el primer paso si la historia clínica es sugestiva de alguna etiología relacionada.

Técnicas de imagen

ECOGRAFÍA ABDOMINAL: sirve para evaluar el tamaño, morfología y ecogenicidad del hígado, el calibre y contenido de la vía biliar, los vasos hepáticos y explorar la existencia de tumores o ascitis. TAC, RMN

Otras pruebas: En base a resultados previos: colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP) si en la ecografía se objetiva una vía biliar dilatada. La pruebe definitiva suele ser la biopsia hepática.

Todos los corredores con transaminasas elevadas se les debe suspender toda medicación innecesaria y recomendar abstención de alcohol, ejercicio y pérdida de peso, en caso de existir sobrepeso, durante varias semanas para luego evaluarlos nuevamente.

A mayor intensidad del esfuerzo, mayor probabilidad de que las enzimas aumenten.

Sin embargo el ejercicio en cuestión debe durar un tiempo mínimo (en general 5 minutos). La TGO y TGP suelen aumentar inmediatamente después de ejercicios intensos, pero dicho aumento es leve y no dura mas de 24hs.

Con el entrenamiento regular el aumento es mucho menor e incluso nulo, pero una proporción de deportistas que soportan continuamente el peso corporal (fondistas, rugby), expresan un aumento enzimático crónico previo. Es importante tener en cuenta que todo lo expresado tiene una gran variabilidad individual.

El intenso esfuerzo y el consumo energético del entrenamiento y de la competición deportivos imponen exigencias inusuales sobre la dieta de los deportistas. Pero las sustancias ingeridas pueden tener una importancia que va mas allá de su función bioenergética, tales como la protección contra los daños tisulares causados por el ejercicio agotador y el entrenamiento, o el control de la fatiga.

La conclusión que podemos concretar es que mientras que el ejercicio físico moderado resulta una práctica sana, el ejercicio físico agotador causa daño muscular y que este daño es debido en parte a los radicales libres. La administración de antioxidantes y el entrenamiento previenen parcialmente el daño inducido por el ejercicio.

¿Por qué aumenta la bilirrubina en fondistas?

Múltiples estudios indican que el entrenamiento de resistencia provoca una menor concentración de hematíes en sangre circulante, debido fundamentalmente a déficit de hierro, pero también debido a un aumento de la hemólisis intravascular. Esto puede explicar las tasas elevadas de bilirrubina en sangre en los deportistas de fondo. Al romperse los hematíes, la hemoglobina se escinde en sus dos componentes: el grupo protéico de la globina y el grupo hemo, del que su componente de hierro es reutilizado, y el resto de hemo se metaboliza en biliverdina y posteriormente en bilirrubina.


Los factores de hemólisis más importantes implicados en los deportistas los podemos resumir: En los deportistas aeróbicos la ruptura de hematíes de forma continuada por la hiperpresión producida en los capilares de los pies.

Los hematíes soportan muy mal los incrementos de temperatura corporal repetidos y continuos producidos por el ejercicio permanente.

El incremento de la velocidad de la circulación sanguínea provoca un mayor y más intenso choque entre los hematíes, favoreciendo la ruptura de sus membranas y su destrucción.

Este mismo incremento facilita que los hematíes pasen más veces por sus lugares fisiológicos de destrucción (bazo), incrementando su probabilidad de destrucción.

El aumento de adrenalina propio del estrés del ejercicio tiene un efecto sobre la membrana del hematíe aumentando su fragilidad, aumentando su tendencia a romperse.

Existen estudios que demuestran un aumento de pérdida sanguínea por heces en atletas que practican deportes de larga duración.

La conclusión de que unas cifras carenciales de hierro en el organismo de un deportista va a poner en peligro su máximo rendimiento es de sobras conocido, por lo que se impone una vigilancia permanente de sus constantes y asegurarnos un aporte adecuado o preventivo tanto en su dieta como por medio de aportes extras que garanticen una normalidad, y en definitiva, un grado máximo de oxigenación de su estructura muscular.

La bilirrubina posee una poderosísima acción antioxidante

Este hecho ayudará en el futuro a mejorar los tratamientos contra el infarto cerebral, el ataque cardiaco e incluso el declive cognitivo después de una operación de ´bypass´

Científicos de la Universidad de Johns Hopkins de Nueva York (Estados Unidos) han descubierto cómo la molécula tóxica de la bilirrubina puede también ser beneficiosa para la salud humana. Los hallazgos se publican ahora en la edición online de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Los investigadores informan que la bilirrubina y la enzima que la origina, constituyen el mayor agente protector contra el daño oxidativo, algo que en el futuro ayudará a mejorar los tratamientos contra el infarto cerebral, el ataque cardiaco e incluso el declive cognitivo después de una operación de ´bypass´.

La bilirrubina es, pues, un agente antioxidante tan potente que desplaza al glutation A, la molécula que se ha considerado, como el mayor antioxidante celular. Conocida como la molécula tóxica que se produce en la última fase de la degradación de la hemoglobina, la bilirrubina se sabe también que reacciona con formas altamente reactivas del oxígeno responsable de prácticamente todo el daño celular.

Sin embargo, existe tan poca bilirrubina en las células (apenas mil veces menos que la cantidad de oxidantes) que se ha creído que era insuficiente para contribuir a la protección celular. Para testar su idea, los investigadores emplearon una herramienta de investigación, interferencia de ARN, para detectar la biliverdin reductasa, la enzima que fabrica la bilirrubina. Dado que esta células no puede emplear las instrucciones del ARN para hacer una proteína, el resultado viene a ser el mismo, es decir, el equivalente de laboratorio del "knock out" (desactivación) de los genes.

Los autores de este trabajo han demostrado que, sin la biliverdin reductasa, las células humanas del cáncer y las células cerebrales de ratones, experimentaban mucho más daño y muerte celular en respuesta a pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno, un antioxidante, que las células que tenían intacta esta enzima.

Sorprendentemente, el daño de desactivar una enzima, en este caso la bilirrubina, fue mucho mayor que desactivar el ya conocido potente antioxidante llamado glutation A. Mientras que una molécula de glutation A consume un antioxidante, una sola molécula de bilirrubina puede hacerse cargo de 10.000 moléculas antioxidantes, según los investigadores.


La clave es que la bilirrubina es parte de un ciclo, de forma que una sola molécula se puede emplear una y otra vez para destruir células que, de otra forma, serían muy perjudiciales para las el ADN y las membranas celulares.

Analítica del corredor




La sangre es un tejido que sirve para el transporte y distribución de numerosas sustancias por el organismo, se encarga de llevar el oxígeno a las células, la energía en forma de glucosa, proteínas, lípidos, hormonas, neurotransmisores, minerales, vitaminas, etc.

La cantidad de sangre de una persona está en relación con su edad, peso, sexo y altura, una persona adulta se puede considerar que tiene entre 4,5 y 6 litros de sangre.

Por la sangre pasan la mayoría de las sustancias por lo que al medir los niveles de estas en el pequeño tubo que te extraen, el médico puede interpretar como funciona la maquinaria de tu cuerpo en general.

En la sangre se pueden encontrar cuatro tipos de elementos :corpúsculos celulares (glóbulos blancos, rojos y plaquetas), el plasma o parte líquida, los gases (O2 y CO2) y productos orgánicos y minerales transportados (hormonas, sales minerales, proteínas, etc.)

En una analítica normal se piden los datos hematológicos (serie blanca y serie roja) y bioquímicos más generales (glucosa, colesterol, triglicéridos, etc.).

Cuando el médico sospecha alguna anomalía concreta puede complementar con nuevos datos como hierro, V.S.G, fibrinógeno, etc. para comprobar sus valores.

La analítica siempre debe ser interpretada por un especialista porque los datos varían en función de cada laboratorio, sexo, edad, condiciones físicas, alimentación y es necesario el estudio de la historia completa para llegar al origen de la enfermedad.


La analítica, al detalle

- Eritrocitos: También llamados glóbulos rojos o hematíes, son los corpúsculos celulares que transportan el oxígeno por la sangre que necesitan tus células para respirar. En su interior contienen hemoglobina que es la proteína encargada de llevar el oxígeno y que da el color rojo a la sangre.

Cuando la concentración de hemoglobina disminuye aparecen las anemias; las más frecuentes en las población se llaman ferropénicas porque se deben a la falta de hierro, ya que este mineral forma parte de la molécula de hemoglobina. El hierro es transportado por el plasma por la transferrina y se deposita en los tejidos en forma de ferritina.

Los valores de la ferritina nos indican cuánto hierro se encuentra depositado en el organismo y cuando disminuye, es un buen parámetro para valorar las anemias por falta de hierro.

- Hematocrito: Es el tanto por ciento de hematíes en el volumen total de la sangre. Es un buen indicador para valorar las anemias.

- V.C.M.: El Volumen Corpuscular Medio, es un valor que refleja el tamaño de los hematíes y que sirve de ayuda para diagnosticar anemias. Por ejemplo, en las anemias por falta de hierro los hematíes suelen ser más pequeños de lo normal.

- H.C.M.: Es la Hemoglobina Corpuscular Media; o el promedio de la cantidad de hemoglobina que tiene cada hematíe.

- C.H.C.M.: Concentración de Hemoglobina Corpuscular Media. Es el índice que valora la concentración de hemoglobina que lleva cada hematíe, o lo que es lo mismo, relaciona la cantidad de hemoglobina que lleva el hematíe con su volumen.

- Leucocitos: o glóbulos blancos, sirven de defensa contra los agentes patógenos. Se distinguen: · Granulocitos o polimorfonucleares. Pueden ser neutrófilos, encargados de la defensa frente a microorganismos, eosinófilos, que combaten los parásitos y basófilos que intervienen en las reacciones de hipersensibilidad.

· Linfocitos, se encargan de fabricar anticuerpos y de la defensa contra virus y células tumorales.

- Plaquetas o trombocitos: Son las encargadas de taponar las heridas, iniciar la formación del coágulo sanguíneo e impedir la pérdida de sangre por hemorragia.

- V.S.G.: Velocidad de Sedimentación Globular, es un indicador de la velocidad con que los hematíes se agregan y sedimentan. Es un valor muy inespecífico porque aumenta con la edad, la menstruación, el embarazo, la toma de anticonceptivos y situaciones patológicas como infecciones, tumores, anemias, enfermedades autoinmunes, etc.

- Fibrinógeno: Es la proteína del plasma precursora de la fibrina, responsable de la coagulación de la sangre.

- Glucosa: Es un hidrato de carbono simple y la principal fuente de energía que utilizan las células. Se puede alterar por dietas, ayuno, entrenamiento intensivo, hipotiroidismo, diabetes, etc.

- Colesterol: Es un componente fundamental de las membranas celulares y precursor de muchas sustancias necesarias para la vida, como algunas hormonas y los ácidos biliares. Circula en el plasma unido a varias lipoproteínas, porque al ser una sustancia grasa no es soluble en el agua de la sangre. Las lipoproteínas más conocidas son la LDL, responsable del transporte del colesterol a los tejidos periféricos, que al aumentar puede contribuir a formar depósitos en las arterias (arterioesclerosis), y la HDL, que al contrario, retira el colesterol de los tejidos y lo lleva al hígado, reduciendo el riesgo cardiovascular (por eso se la llama popularmente el colesterol "bueno"). Ver tablas de Framimgham

- Triglicéridos: o grasas neutras, corresponde a la grasa que ingerimos en la dieta y sirve de transporte y almacén de energía. Sus valores varían con la dieta y riesgo cardiovascular.

- Proteínas plasmáticas: en el plasma circulan multitud de proteínas entre las que se encuentran las inmunoglobulinas, que actúa como los anticuerpos, las proteínas encargadas de la coagulación de la sangre, la albúmina y otras proteínas transportadoras como la transferrina, la haptoglobina, la ceruloplasmina, etc.

- Bilirrubina: es la sustancia que se forma al destruir la hemoglobina y otras hemoproteínas, es captada y transformada por el hígado y se elimina en la bilis. Aumenta cuando existe una incapacidad del hígado para metabolizarla, o se destruyen demasiados hematíes (anemias hemolíticas) o se produce una obstrucción física al paso de la bilis.

- Transaminasas (GOT, GPT): son enzimas del metabolismo de los aminoácidos presentes en el hígado principalmente y en el músculo, corazón, páncreas y cerebro. Al aumentar refleja destrucción de estos tejidos (hepatitis, infarto de miocardio, miopatías, etc.).

- Creatinina: Es un producto del metabolismo muscular que se elimina por el riñón, por lo que se emplea como indicador de la función renal, ya que cuando el riñón no funciona correctamente no puede eliminarla por la orina y se acumula en la sangre.

- Ácido úrico: es un producto del metabolismo de los ácidos nucleicos que también se acumula en casos de enfermedad renal o por una dieta mal equilibrada.

Cambios en la dieta en casos de...

Dieta pobre en hidratos de carbono de cadena simple y dulces a favor de hidratos de carbono de cadena larga como los cereales integrales y el arroz para el exceso de azúcar que caracteriza la diabetes.

Hierro y vitamina C, para la anemia ferropénica. Los alimentos ricos en hierro son la carne, pescados, vísceras y con menos cantidad de hierro pero más sanos son los frutos secos, las legumbres, los cereales integrales, las uvas negras, las espinacas, el berro, y las fresas. La vitamina C ayuda a la absorción de hierro por lo que puedes acompañar estos alimentos de naranjas, kiwis o exprimir un zumo de limón sobre carnes y pescados.

Levadura de cerveza y carnes magras para la anemia por falta de vitamina B12. Muy importante si sigues una dieta vegetariana porque los alimentos vegetales no contienen esta vitamina.

Ajo, cebolla, manzanas y verduras, fibra y poca carne para disminuir el colesterol alto en sangre. Los estudios científicos con estos alimentos demuestran su eficacia para disminuir el LDL y prevenir los problemas cardiovasculares.

Verduras de color verde intenso para la anemia por déficit de ácido fólico. Ensaladas de espinacas, berro, canónigos, y verduras como el brécol y la col ayudan a prevenir esta deficiencia principalmente en embarazadas o mujeres que planeen estarlo en breve para evitar los defectos del tubo neural en el feto.

Alfalfa verde para aumentar el valor del hematocrito, funciona como la EPO deforma natural y sin contraindicaciones.

Anemias frecuentes

Anemia del deportista.

Es una falsa anemia producida porque el aumento de sangre que ocurre en los deportistas lo que provoca la hemodilución y valores más bajos en las cifras de hemoglobinas, glóbulos rojos y hematocrito. No necesita tratamiento porque no es una alteración y la persona se encuentra sana.

Anemia hemolítica. Es provocada por la rotura de los glóbulos rojos por el impacto continuo sobre una parte del cuerpo en deportes que golpean el suelo constantemente. Es típica de corredores de fondo, saltadores de vallas y jugadores de baloncesto. No necesita tratamiento si se sigue una dieta equilibrada y el cuerpo es capaz de reponer las pérdidas sufridas


Algunas curiosidades

¿Cambian los valores de una analítica cuando una persona realiza deporte de forma habitual?


Sí y muy convenientemente. En general, los valores metabólicos son más saludables cuando se realiza deporte. Se observa disminución del colesterol total, de los triglicéridos, de la glucosa basal (por eso el ejercicio se recomienda a los diabéticos). También puede aumentar el HDL o fracción buena del colesterol y el nivel de urea por efecto del catabolismo proteico.

¿Qué efectos fisiológicos produce la práctica de deporte intenso?

Un deportista profesional presenta una analítica con valores fuera de los controles (hechos para gente normal) sin que corresponda a enfermedad o patología.

A nivel hematológico, suelen tener la serie roja más baja (hematocrito, hematíes, hemoglobina) por la dilución de la sangre o falsa anemia. También puede aparecer una leucocitosis (aumento del número de leucocitos) por el estrés fisiológico que produce el ejercicio.

Los niveles hormonales se llegan a alterar, la testosterona puede aumentar o disminuir, y el cortisol y las catecolaminas consideradas las hormonas del estrés, se elevan si el entrenamiento es muy intenso. Algunas enzimas del hígado (GOT y GPT) aumentan con la práctica de entrenamientos intensos y se pueden confundir con lesiones hepáticas sin tenerlas.

¿Cuál es el indicador más sensible al exceso de entrenamiento?

Las enzimas musculares CPK y LDH se elevan cuando se sobrepasa el nivel de esfuerzo porque se produce una necrosis muscular. Esta elevación también ocurre en un infarto de miocardio, una razón más para que nadie interprete su propia analítica.

Por último, decir que los resultados de una analítica sólo pueden ser interpretados por un especialista en medicina.

Los deportistas deben recurrir a médicos deportivos porque son las personas con más experiencia para valorar los cambios que produce el esfuerzo y que se pueden confundir con situaciones patológicas.

El análisis de CPK

Nos sirve para ver la cantidad de músculo destruido tras una sesión de entrenamiento. Así la primera vez que se pide en la temporada deberá ser tras 24h de reposo previo.

El valor de CPK indica el esfuerzo realizado el día anterior. Un entrenamiento salvaje nos puede dejar un valor de CPK de 1000, uno fuerte pero excesivo, cifras de 700, uno habitual 400, uno que ha salido flojo 200.

Otros aspectos: La alimentación rica en proteínas podría favorecer a unas cifras más elevadas de CPK. Una jornada previa de competición también. El propio tipo de deporte del BTT también, ya que es muy explosivo. El ser muy musculado también contribuye a que las cifras de CPK resulten altas ya que habrá un alto grado de uso de la musculatura y se destruirán muchas proteínas musculares.

Alergias en el corredor












Aparte de las clásicas alergias (rinitis, asma, etc), se pueden dar otro tipo de alergias en corredores:

La urticaria colinérgica se caracteriza por el desarrollo de pequeños habones redondeados, asentados sobre un área de enrojecimiento cutáneo. Suele haber picor y el cuadro se resuelve espontáneamente en poco tiempo (minutos u horas)
La causa puede ser el ejercicio; pero también, como habéis dicho, el sudor, el calor o la ansiedad.

La alergia inducida por el ejercicio y dependiente de los alimentos, es muy poco frecuente y ocurre solamente cuando un individuo ingiere un alimento específico y realiza ejercicios dentro de las tres o cuatro horas posteriores. Los individuos que experimentan este tipo de reacción, por lo general padecen asma y otras afecciones alérgicas. Aunque cualquier alimento puede contribuir a esta forma de anafilaxis, los que han sido reportados incluyen al trigo, los mariscos, la fruta, la leche, el apio y el pescado.

La alergia inducida por el ejercicio y dependiente de los alimentos, parece ocurrir en las mujeres en una proporción de dos a uno con respecto a los hombres, y ser más común en individuos cuyas edades se ubican entre la segunda y la tercera década de vida.

La prevención es simple: no ingerir los alimentos implicados durante las 4-6 horas previas a realizar ejercicio.
La ingesta de mínimas cantidades, a veces inadvertidas de dichos alimentos son suficientes para desencadenar el cuadro.

El padecimiento de una enfermedad alérgica no debe impedir la práctica segura del deporte.
El síntoma inicial suele ser el picor, característicamente en las palmas y plantas de los pies. Ante la aparición de los primeros síntomas, se debe suspender el ejercicio, tomar un antihistamínico, sentándose o tendiéndose en el suelo en caso de presentar sensación de mareo.

Cuando aparece algún signo de gravedad, dificultad para respirar o tragar, lipotimia, etc. el tratamiento con adrenalina auto-inyectable debe ser inmediato.
Algunas personas experimentan una mejoría transitoria de los síntomas, presentando al cabo de unas horas una recaída del cuadro.
Se debe instruir al afectado sobre la dosificación de adrenalina autoinyectable para administrársela en caso necesario, recomendándole llevar consigo una jeringa precargada siempre que realice actividades físicas programadas e ir acompañado de alguien con capacidad para asistirlo en caso de anafilaxia.

jueves, 29 de octubre de 2009

El asma en el corredor













El asma es una enfermedad en la cual la inflamación de las vías aéreas causa restricción el flujo aéreo hacia adentro y afuera de los pulmones. Los músculos del árbol bronquial se estrechan y se inflama el recubrimiento de los conductos de aire, lo que reduce el flujo de aire y produce jadeo. Esto se conoce como un ataque de asma y se puede presentar como una reacción alérgica a un alérgeno u otra sustancia (asma aguda) o como parte de un ciclo de enfermedad que puede incluir la reacción al estrés o al ejercicio (asma crónica).

Con el ejercicio físico extenuante, la mayoría de estas personas experimentan síntomas de asma. Además, muchos pacientes no asmáticos (hasta el 13% de la población, y hasta el 40% de los pacientes con rinitis alérgica, a menudo, personas con antecedentes familiares de alergias) padecen de asma asociada con el ejercicio.

Los corredores con este tipo de asma tienen vías respiratorias que son sumamente sensibles a los cambios repentinos de temperatura y humedad, especialmente cuando respiran aire más frío y seco, de ahí que antes de entrar en casa o en los vestuarios de cualquier polideportivo sea aconsejable un “enfriamiento” y vuelta a la normalidad cardiorrespiratoria para no notar el cambio.

Durante la actividad extenuante, los corredores tienden a respirar por la boca, lo que hace que el aire frío y seco llegue a las vías respiratorias inferiores sin pasar por el efecto cálido y humectador de la nariz.

Con la respiración por la boca -también común en los corredores con resfriados, sinusitis y rinitis alérgica ("fiebre del heno")- el aire sólo adquiere de un 60 a un 70% de humedad relativa, mientras que la respiración por la nariz entibia y satura el aire a un nivel de humedad del 80 al 90% de humedad antes de que llegue a los pulmones.

Además de la respiración por la boca, los contaminantes presentes en el aire, el alto nivel de polen y las infecciones virales de las vías respiratorias también pueden incrementar la gravedad de la respiración sibilante al hacer ejercicios. Así pues, cuidado con los que corran por calles contaminadas.

Si precisan ahondar en el diagnóstico, se puede realizar una espirometría con el fin de averiguar el valor espiratorio forzado en un segundo, o FEV 1) lo que indicaría posible asma inducida por el ejercicio.

FEV1: volumen espiratorio forzado en 1 segundo; FVC: capacidad vital forzada; PC20: concentración de provocación para producir una caída en el FEV1 de 20%.*Límite inferior del normal= por debajo del 5% más bajo de la población de referencia.

Un indicador clave del estado respiratorio general de una persona es su índice de flujo máximo. Esto se determina mediante la utilización de un medidor de flujo espiratorio máximo, conocido como FEM (peak expiratory flow, PEF), un dispositivo que mide la cantidad que sale el aire de los pulmones.

Estos son los medidores de flujo espiratorio máximo. Los medidores FEM vienen en estilos diferentes, pero todos miden la cantidad de aire que una persona, en nuestro caso, el corredor, puede soplar en litros por minuto. Se coloca el indicador en cero, se toma una respiración profunda, tomas la boquilla con los labios y exhalas tan fuerte y rápido como puedas. Luego lees el número en la escala.

El uso adecuado de los medidores de PEF puede ayudar a predecir los episodios de asma y a vigilar la respuesta a la terapia. La meta es vigilar constantemente las vías aéreas para detectar cualquier cambio fuera de lo normal. Las personas con asma necesitan saber cómo y cuándo usar el medidor FEM y cómo anotar los resultados.

En muchas ocasiones hemos podido apreciar los que vamos junto a asmáticos, como cambian su respiración en cuanto cambian de dirección y van en sentido Norte respirando aire frío o cuando atraviesan zonas de gran vegetación en donde cualquier alérgeno le juega una mala pasada de broncoespasmo.

La natación a menudo se considera el deporte preferido para los asmáticos y aquellos con tendencia a los broncoespasmos, debido a sus numerosos factores positivos: un ambiente cálido y húmedo, la posibilidad de practicarla todo el año, la tonificación de los músculos de la parte superior del cuerpo y la forma en que la posición horizontal ayuda a mover la mucosidad del fondo de los pulmones.

Sin embargo y a pesar de lo dicho, muchos asmáticos han descubierto que con el entrenamiento y el tratamiento médico adecuados, pueden sobresalir como corredores, como lo vemos a diario en la elite del atletismo, ciclismo y otros deportes.

Los medicamentos inhalados antes del ejercicio son útiles para controlar y prevenir broncoespasmos inducidos por el ejercicio. El medicamento preferido para prevenir los síntomas del asma inducida por el ejercicio es un inhalador broncodilatador agonista beta 2 de acción breve, que se usa 15 antes del ejercicio. Entre ellos están el Ventolín, el Terbasmín, etc.

Además de los medicamentos, un período de calentamiento antes del ejercicio puede disminuir la sensación de presión en el pecho tras hacer el ejercicio. Un período de enfriamiento, como apunté antes, con estiramientos y trote después de una actividad extenuante, puede prevenir que el aire en los pulmones cambie rápidamente de frío a tibio y puede evitar los síntomas de asma que se producen después del ejercicio.

Los atletas deben restringir el ejercicio cuando tengan infecciones virales, cuando las temperaturas sean sumamente bajas o, si son alérgicos, cuando los niveles de polen y contaminación del aire sean altos. La respiración con los labios entrecerrados también puede ayudar a reducir la obstrucción de las vías respiratorias.

Casi todos los corredores con asma inducida por el ejercicio deben poder hacer ejercicios a plena capacidad si cuentan con el diagnóstico y el tratamiento adecuados; pero OJO con:

- Síntomas inducidos por el ejercicio que son inusuales o no responden bien al tratamiento habitual.

- Si han tenido anafilaxia (reacción general del organismo ante el contacto con un alérgeno) inducida por el ejercicio o anafilaxia inducida por el ejercicio y dependiente de los alimentos.

- Más información en este enlace .

miércoles, 28 de octubre de 2009

El síncope



La aparición de un episodio sincopal en un corredor agrega la preocupación adicional acerca de la prohibición o no de la práctica deportiva. Teniendo en cuenta que ciertas cardiopatías que ponen en riesgo de muerte súbita al deportista pueden presentarse con este síntoma, la presencia de síncope obliga a cumplimentar todas las medidas diagnósticas necesarias para detectar su causa.

El síncope es una pérdida súbita y transitoria de la conciencia, con recuperación espontánea sin dejar secuelas. Las personas que sufren síncopes suelen describir molestias diversas previas a la pérdida del conocimiento como sensación de debilidad extrema, frialdad, sudor frío, náuseas, hormigueos en manos o cara, visión borrosa u oscura y vértigos. En algunas ocasiones no hay pérdida completa de la conciencia, y en estos casos se denomina "pre-síncope".

Tal como en la población general, la etiología más frecuente del síncope del atleta es la neurocardiogénica o vasovagal. Las características especiales del electrocardiograma del deportista generan dudas adicionales en el diagnóstico etiopatogénico del síncope, ya que en ocasiones puede sospecharse una cardiopatía por la imagen eléctrica asociada al síntoma.

Con cierta frecuencia, observamos episodios de síncope en algunos programas de humor de la televisión (la novia o el novio que se desploma en la ceremonia, el soldado en una parada militar, etc.). Sin embargo, el síncope está muy lejos de ser algo gracioso y por el contrario, puede ser la consecuencia de muy serios trastornos de salud que requieren atención médica especializada y estudios de diagnóstico y tratamiento de la más avanzada tecnología.

Tipos: 1) Neurocardiogénico o Vasovagal

("vaso" está referido a vasodilatación y "vagal" al descenso de la frecuencia cardíaca). Constituye el 70% de los casos de síncope. Las características hemodinámicas son similares en todos los casos y consisten en una doble respuesta. En la primera ocurre un descenso progresivo de la presión sistólica con leve aumento de la frecuencia cardíaca. En la fase siguiente hay una brusca caída de presión sistólica con bradicardia que puede llegar a la asistolia (parada cardiaca).

El mecanismo involucrado en la etiopatogenia de este tipo de síncope es un reflejo inhibidor a punto de partida en receptores ventriculares que se transmite por fibras vagales al sistema nervioso. Los niveles altos de catecolaminas en el período presincopal sugieren la existencia de una estimulación simpática. Esta forma de síncope tal vez sea la más común en deportistas por su estado "hipervagal" intrínseco (aquellos que tienen pocas pulsaciones).

Es necesario considerar que los mecanismos vagales, habitualmente atribuidos a todas las causas de este tipo de síncope, no están siempre involucrados en su etiología. La pérdida de conciencia puede ocurrir después de una hipotensión progresiva debida a una inadecuada función simpática (y no a fenómenos vagales). Cuando se produce el síncope y el paciente cae al piso, los barorreceptores ocasionan una brusca hipertensión que genera luego una inhibición del nódulo sinusal y bradicardia. En estas circunstancias, el observador toma el pulso del paciente y la baja frecuencia cardíaca le hace asumir un proceso vagal en el momento del síncope. En realidad el enlentecimiento de la frecuencia es debido a mecanismos vagales originados en barorreceptores del seno carotídeo y no en mecanorreceptores cardíacos.

Estas circunstancias han llevado a plantear la terminología de síncope "vagal verdadero", aunque en la práctica se incluyen aquellos producidos por hipotensión ortostática dentro de la clasificación general de "vasovagales".

Un mecanismo adicional a tener en cuenta en el atleta es la hipertensión que genera hipotensión. Esta rara etiología se produce a partir de una hipertensión que dispara una respuesta vagal por estimulación de barorreceptores. Tiene importancia al considerar deportistas con hipertensión desencadenada por el ejercicio, hipertensos leves o individuos que consumen drogas ilícitas que producen hipertensión por mecanismos vasoactivos.

Variables de síncope vasovagal:
A) tipo vasodepresor:
hipotensión en posición de pie, generalmente en período de bradicardia sinusal.
B) tipo mixto (vasodepresor/cardioinhibitorio)
: descenso de presión arterial y frecuencia cardíaca previos al síncope.
C) cardioinhibitorio puro:
descenso brusco de frecuencia cardíaca que puede llegar a la asistolia. Puede asociarse a convulsiones. La hipersensibilidad del seno carotídeo puede generar episodios sincopales de similares características a las formas mixtas con asistolia posterior (con vías reflejas diferentes).

2) Cardíaco.

El 25% de los síncopes tienen este origen. Puede obedecer a etiología obstructiva (10%) o arrítmica (90%).
El síncope arrítmico puede generarse por bradi o taquiarritmias atribuibles a trastornos en el sistema de conducción o función sinusal en el primer caso y a taquicardias supra o ventriculares en el segundo.
La bradicardia sinusal así como la aparición de bloqueo A- V de ler. y 2do. Grado (períodos de Wenckebach) son frecuentes en el deportista entrenado en reposo y atribuibles a hipertonía vagal. Sin embargo, la presencia de tales trastornos durante el ejercicio y el desencadenamiento de síncope por ellos, responde, por lo general, a patologías intrínsecas del sistema de conducción. También es posible que esa hipertonía vagal ponga de manifiesto trastornos ocultos en dicho sistema.
En deportistas jóvenes con taquicardias supraventriculares o fibrilación auricular que llevan al síncope es necesario investigar la presencia de síndromes de preexcitación ventricular (Wolff Parkinson White).
Las arritmias ventriculares que ocasionan síncope ocurren por lo general en pacientes con severo daño estructural miocárdico o con isquemia desencadenada por el ejercicio. Son raros los casos de taquicardia ventricular sostenida que deriva en síncope en individuos con corazón sano.
El síndrome de QT prolongado puede generar arritmias ventriculares graves y muerte súbita. Es posible que la resolución de una taquicardia ventricular o torsión de punta provoque la recuperación espontánea del episodio sincopal. La presencia de inversión de onda T o despolarización tardía (onda epsilon) en precordiales derechas puede hacer sospechar la presencia de displasia arritmogénica de ventrículo derecho.

El antecedente sincopal en la miocardiopatía hipertrófica constituye uno de los factores de riesgo de muerte súbita más importante. Es necesario tener en cuenta que muchos deportistas no tienen síntomas durante el esfuerzo a pesar de experimentar caídas importantes de la presión arterial sistólica. Esto fue comprobado en pruebas de esfuerzo realizadas a individuos jóvenes con esta patología. Esta situación aumenta el peligro ya que al continuar realizando altos niveles de esfuerzo con alteraciones hemodinámicas pueden generarse isquemias miocárdicas regionales o inestabilidad eléctrica y arritmias fatales.

Causas del síncope vasovagal:

1- En el caso de salud normal bajo la influencia de emociones intensas (visión de sangre o un accidente), en personas hambrientas, una comida intensa con alcohol o en condiciones en las que se produce vasodilatación periférica, como en habitaciones calientes y húmedas y con muchas personas hacinadas en su interior "síncope de calor".
2- Durante una enfermedad dolorosa o después de un traumatismo corporal (especialmente en los genitales) como consecuencia de temor u otros factores.
3- Durante el ejercicio o de estancia prolongada de pie en algunas personas sensibles.

Vértigos y/o mareos después del maratón
Al final del maratón algunos atletas tienen vértigos o mareos, llegan incluso a temblar y presentar cuadros febriles. ¿Cómo explicar este fenómeno?
Por un lado un consumo excesivo de azúcares puede provocar vértigos y por otro lado, es sabido que los vasos sanguíneos no se dilatan ni se cierran en la misma proporción antes y después de un esfuerzo prolongado. Esto se debe a factores importantes como son los metabolitos, la deshidratación y la temperatura del cuerpo. En efecto, cuando la temperatura empieza a subir, la sangre se reparte de forma diferente en el cuerpo pudiendo provocar una hipotensión a nivel del cerebro acarreando esos desagradables vértigos. Esta misma sensación aparece cuando tenemos fiebre.

Esta fiebre, después de un maratón no viene de una infección. Se debe por un lado a una pérdida excesiva de agua y por consiguiente a un insuficiente enfriamiento del cuerpo, y por otro lado por una reacción de defensa contra los desechos celulares.

El restablecimiento se efectúa, por suerte, de forma espontánea: hay que beber suficientemente y suplir los hidratos de carbono del organismo. Si de todas formas aparecen infecciones locales después de un catabolismo demasiado importante, el periodo de recuperación será más largo. De esta forma sucede que los practicantes de jogging, cuya preparación para el maratón no es óptima, presentan fiebre los días que siguen a la competición. Es simplemente una reacción del mecanismo de defensa, una clase de catabolismo que origina temblores y malestar. En este caso se recomienda llamar a un médico. Los síntomas pueden desaparecer de forma espontánea, dependiendo de la reacción.

Lipotimia al terminar la carrera















Aparición de lipotimia (desmayo): un desmayo es un trastorno pasajero, muy a menudo después de un esfuerzo. Puede tener una cierta relación con la fatiga. Muchas veces es debido a una hipotensión (bajada de la presión arterial), sobretodo después de un esfuerzo.

Rasgos diferenciales: Pérdida parcial del estado de conciencia, se conservan los reflejos (de dolor o espirales), el pulso no se debilita ni se altera la respiración. Sólo se debe esperar, aflojando la ropa y favoreciendo la circulación en las piernas. La hipoglucemia o la deshidratación también pueden ser causa de un desmayo.

Aparición de un shock o colapso:

Se da cuando el individuo cae de repente, y la pérdida de conciencia es total la mayoría de las veces. No responde a los estímulos dolorosos y hay pérdida parcial de la intensidad del pulso. La respiración es más frecuente y más superficial. Puede ser consecuencia del déficit de sangre o por la pirexia (golpe de calor), que es bastante frecuente en lugares cerrados o ambientes poco adecuados. Después de un antecedente traumático en que la pérdida de conocimiento haya sido de más de 10” se debe hacer una radiografía al cráneo y una exploración médica correcta.

Otras manifestaciones: a veces aparecen palpitaciones; parece que el corazón va más deprisa o menos, o parece que se para. Normalmente no tiene importancia y es bastante subjetivo. Será alarmante si aparece la taquicardia.

A veces aparece una extrasístole (latido fuera de lugar). Notas como si el corazón se parase. No necesariamente tiene una significación patológica. Si hay una inadaptación al ejercicio físico en las primeras fases del ejercicio puede aparecer una penosidad respiratoria.

Síncope

Se conoce con el nombre de síncope a una pérdida de conciencia relativamente brusca, que se recupera espontáneamente en un corto periodo de tiempo. Las causas de síncope pueden ser múltiples. Algunos síncopes pueden ser debidos a arritmias, tanto bradicardias como taquicardias.

Hormigueo en las piernas



El cansancio, la pesadez y el hormigueo son casi siempre síntomas de la mala circulación de la sangre.

Los corredores que padecen problemas de circulación sufren de piernas cansadas, varices, hormigueos e incluso tienen sensación de ardor. Lo mejor para aliviar estas molestias es conseguir un buen funcionamiento del sistema circulatorio (venas, arterias y corazón). De esta forma, todas las células del organismo estarán nutridas, oxigenadas y libres de desechos.

La predisposición genética es una de las causas de los problemas circulatorios, pero también se agrava con el trabajo sedentario, el consumo de tabaco, los cambios hormonales, el sobrepeso y una inadecuada alimentación.

Afortunadamente los corredores, al hacer ejercicio alivian estos problemas, sobre todo si al acabar la sesión de entrenamiento se dan una ducha de contraste alternando chorros con agua fría y caliente en la zona.

Los pies son el vehículo que nos transporta durante la carrera. Se calcula que en una maratón de tres horas los pies impactan unas 10.000 veces a la hora, lo que multiplicado por dos veces nuestro peso puede darnos una idea del sufrimiento de nuestro aparato locomotor.

De las lesiones que sufre un corredor el 60% las padece en los pies y el 29% en las rodillas. Con estos datos nos podemos hacer una idea de la importancia de su cuidado. Las principales causas de lesiones son:

Errores en la técnica.

Suelen venir dados por alguna de las siguientes razones:

Pretender ponerse en forma en poco tiempo y hacer cambios bruscos en la intensidad del entrenamiento.

Transformar los entrenamientos en competiciones. Debemos entrenar a nuestro ritmo, sin picarnos con los que nos rodean.

Calentamientos y estiramientos defectuosos. Son aconsejables 10" de calentamientos y estiramientos antes del entrenamiento y 20" de enfriamientos y estiramientos después.

También en la competición se pueden producir errores que nos pueden producir lesiones:

Salir demasiado rápidos. No calentar. Haber hecho un exceso de estiramientos. No enfriar.

Errores en el material.

Las zapatillas son la parte de nuestro material al que debemos prestar mayor atención. Tenemos que tener en cuenta varios factores: Control del kilometraje. La vida de las zapatillas oscila entre los 800 a 1500 km.

Desgaste de la suela. Si apoyamos bien el pie la parte que más debería desgastarse el la trasera exterior, es decir, donde apoyamos el pie.

Despegue de la suela. Si las zapatillas no son de buena calidad la suela tiende a desgastarse.

Endurecimiento del material, lo que hace que pierda poder de absorción de los impactos.

Deformación de la zapatilla.

Errores estructurales.

Errores en la pisada.

La pisada correcta es la que se hace apoyando con la parte exterior del talón y saliendo con la exterior del metatarso, es decir, justo antes del dedo gordo. Esa diagonal es la que nos da un pisador neutro.

Pronador: Es el corredor que apoya sobre la parte interior del talón.

Supinador: Es el que sale con la parte exterior. En estos casos la corrección se hace con plantillas. También hay zapatillas para corredores con estos defectos.

Otros errores estructurales: Piernas en "equis". Sería el que junta demasiado las rodillas.

Piernas en "paréntesis". Todo lo contrario. Son las que aparecen demasiado arqueadas.

Disimetría. Una pierna más larga que la otra.

Para estos defectos hay plantillas que los solucionan. Otro tema que puede ser causa de hormigueos son los:

Calambres nocturnos en las piernas.-

Los calambres nocturnos en las piernas son espasmos musculares en la pantorrilla Pueden producirse una o muchas veces por la noche, durando de unos cuantos segundos a pocos minutos. Algunas personas los sufren regularmente; otros solo en episodios aislados.

Claudicación intermitente.-

La claudicación intermitente es de hecho un síntoma producido por una obstrucción del flujo de oxígeno en las arterias de la pierna. Causa dolor que suele ocurrir especialmente después del ejercicio y que es aliviado gracias al descanso, pero en casos graves el reposo no ofrece beneficios, y el dolor puede continuar incluso si se está tumbado.

Y por último, un síndrome poco frecuente ; pero que a título de curiosidad lo cito aquí:

El síndrome de las piernas inquietas.-

Síntomas: dificultad para dormir , movimientos persistentes de las piernas durante el sueño urgencia irresistible de mover las piernas , sensibilidad anormal en las piernas (ocasionalmente en los pies, muslos y brazos) sensación de hormigueo o molestia (no se presenta dolor ni calambres) que se alivia con el movimiento de las piernas, se puede presentar durante el día, empeora cuando la persona está acostada.

Nota: los síntomas pueden empeorar durante los períodos de estrés o con un trastorno emocional.

No hay examen específico para el síndrome de la pierna inquieta. Generalmente no se descubre ninguna anomalía estructural o de otro tipo, a menos que también se presente enfermedad nerviosa periférica. Se puede realizar un examen o una prueba para descartar otros trastornos que pueden causar síntomas similares, especialmente trastornos asociados con la claudicación de las piernas. No hay tratamiento conocido para el síndrome de las piernas inquietas. La reducción del estrés y el aumento de la relajación muscular generalmente ayudan a disminuir los episodios de este síndrome. La relajación muscular se puede fomentar con baños calientes, con ejercicios suaves de estiramiento, con masajes o con técnicas similares.

Durante el ejercicio reposo













El aparato circulatorio, tiene varias funciones: sirve para llevar los alimentos y el oxígeno a las células, y para recoger los desechos metabólicos que se han de eliminar después por los riñones, en la orina, y por el aire exalado en los pulmones, rico en dióxido de carbono (CO2). De toda esta labor se encarga la sangre, que está circulando constantemente. Además, el aparato circulatorio tiene otras destacadas funciones: interviene en las defensas del organismo, regula la temperatura corporal, transporta hormonas, etc.

Vean en esta imagen los dos circuitos y en video, lo que representa el A.C.



No, no es una paradoja. Para que el ejercicio resulte realmente beneficioso cuando se tienen problemas de mala circulación y/o varices deben hacerse tantos descansos como nos pidan las piernas.

Si no estamos acostumbrados a la práctica de un deporte o sobrecargamos los músculos locomotores, las piernas empiezan a resentirse y se revelan a través de la hinchazón de los tobillos o la pesadez. Entonces debes hacer una pausa. La vida sedentaria no sólo favorece el desarrollo de las varices, sino que las agrava.

La marcha o la realización de algunos deportes determinados pueden ser beneficiosos, porque la misma compresión que ejercen las masas musculares de las piernas al contraerse impulsa el retorno de la sangre al corazón, venciendo la fuerza de la gravedad que hace que se acumule en las venas y se formen las varices. Entre los deportes, la natación, las carreras, el ciclismo o el footing son recomendables porque requieren un ejercicio regular y se realizan periódicamente.

Pero el ejercicio tiene que contrarrestarse con un reposo adecuado. Si notas que te pesan o se te inflan las piernas, estírate con las piernas levantadas unos minutos, hasta que se vacíen, aunque eso te obligue a realizar pausas frecuentes durante el ejercicio. También puedes masajear ligeramente tus piernas con suaves fricciones (siempre de abajo a arriba) o aplicarte compresas frías para facilitar la compresión de las venas, aunque esta opción puede resultar poco práctica.

No esperes siempre a mañana para empezar a practicar algún deporte o algún tipo de gimnasia que puedas realizar en casa. Y es que incluso para conseguir un completo descanso, es necesario el ejercicio. Lo mejor para superar la sensación de cansancio y desgaste es ejecutar un adecuado movimiento corporal. Una opción interesante es la que ofrece el yoga. Bien realizado, este ejercicio proporciona un buen equilibrio a través de la respiración y posturas relajantes.

Hay que tener cuidado con la dependencia y los excesos. En el deporte, así como en la vida misma, funciona aquello de que todo con mesura.

domingo, 4 de octubre de 2009

Varices en el corredor















Las venas son conductos tubulares que tienen en su interior válvulas, y llevan la sangre de retorno al corazón. En las venas localizadas por encima del mismo (cabeza), no hay problemas, ya que la sangre retorna por la fuerza de la gravedad.

Sin embargo, en las venas por debajo del corazón, en los miembros inferiores, deben vencer a la fuerza de la gravedad, lo cuál lo logra gracias a diversos mecanismos, que juntos, permiten el retorno venoso.

Curiosamente, la práctica deportiva, lejos de ser siempre un beneficio, puede ser responsable de una enfermedad venosa en el 85% de los deportistas de alto nivel, teniendo el 80% de ellos menos de 23 años.

Esta situación de la práctica deportiva se produce por tres causas principales:

Al existir un incremento del gasto sanguíneo por la necesidad de los músculos por el aumento de la actividad física, también se incrementa el retorno de la sangre al corazón, es decir se produce una sobrecarga funcional del retorno venoso.

Los golpes producen a veces un hematoma y un edema, es decir hinchazón, localizados, que en ocasiones se asocian a trombosis (formación de coágulos de sangre en el interior de un vaso sanguíneo), lo que de por si no da lugar a una insuficiencia venosa grave, pero predispone a que se elongue y dilate la pared venosa.

Los deportes que se practican mediante saltos continuos, provocan golpes con aumento de presión en el interior de la vena, lo que lleva a la destrucción escalonada de las válvulas. Es por eso que es aconsejable utilizar medias de elastocompresión graduada, diseñadas para deportes.

En la mayoría de los deportes que se practican en la actualidad participan por lo menos dos de estos factores.

Sin embargo deportes como la natación, la marcha a paso vivo, o grandes pasos, el golf, la práctica de esquí, la bicicleta, pero no de competencia, pueden practicarse sin reparo alguno.
Todas estas actividades deportivas antes mencionadas son beneficiosas para el retorno venoso, si se realizan dos o tres veces por semana durante no más de una hora por vez.

Las várices, son venas tortuosas, dilatadas, con sus válvulas alteradas, con trayectos ondulantes, que en lugar de permitir el retorno venoso hacia el corazón, lo dificultan, logrando sólo que la sangre retorne al pie. Esta situación se denomina reflujo.

Toda dilatación de la vena lleva mayor cantidad de sangre poco oxigenada. Por lo tanto en aquellos deportistas que tienen problemas de tipo venoso, su retorno venoso, que es llevar la sangre desde la punta de los dedos hacia el corazón se va a ver de alguna manera alterado, va haber mayor cantidad de sangre poco oxigenada y por lo tanto va haber mayor sensación de cansancio a nivel muscular. Especialmente en aquellos atletas que hagan alta competencia y que utilicen mucho sus piernas van a tener posibilidades de tener sensaciones de cansancio y de calambres mucho más que una persona normal.

Aquellos deportes que requieren un golpe fuerte sobre una superficie dura, como los aeróbicos de alto impacto o el básquet, o que resulten altamente competitivos predisponen a los deportistas a sufrir estos inconvenientes.

El deportista en general y que utiliza mucho sus piernas tiene un desarrollo muscular que lleva asociado un desarrollo venoso. Uno ve muchas veces deportistas que tienen las venas dilatadas sin que sean varicosas. Obviamente que muchas veces la diferencia entre una vena dilatada por realizar deportes extremos y una vena varicosa la tiene que realizar el médico. La ciencia, a través de un estudio con ecodopler colabora con los profesionales.

Se les hacen estudios con ecodopler, que es un estudio para determinar el flujo sanguíneo venoso y la dirección del flujo sanguíneo. A partir de ahí se determinan cuáles son las venas que están enfermas y selectivamente se las opera, y realmente el resultado posterior ha sido realmente muy bueno porque estos pacientes han alcanzado rendimientos mucho más óptimos que los que tenían con piernas con várices.
Se debe comer sano y variado, no permanecer de manera prolongada en posición de pie, evitar las fuentes de calor excesivo, la calefacción a la altura de las piernas, la excesiva exposición al sol, los baños muy calientes y no elegir ropa ajustada.

Se puede mejorar muchas veces con compresión elástica, con medicamentos flebotónicos, con una serie de ejercicios se puede mejorar la eficiencia. Y en el caso que ya existan venas realmente varicosas, que de alguna manera están alterando la hemodinámica de la pierna, mediante estudios como el ecodopler se puede realizar algún tipo de operación selectiva".

El sistema venoso superficial de los miembros inferiores está formado por la vena safena interna y la externa.

En esta imagen se pueden ver las válvulas. Aquí el corte que le dan a la safena y aquí como la sacan sin lesionar tejidos.

En caso de necesidad quirúrgica, hoy día se hacen de otra forma distinta a la mencionada más arriba:

Microcirugía venosa: permite por incisiones mínimas, de 2-3mm., remover las venas enfermas, no requiriendo puntos y reduciendo, notoriamente el trauma de los tejidos. A los 3-4 meses de realizado el procedimiento, el resultado, no sólo funcional, sino el estético, son excelentes.

Este método se realiza ambulatoriamente, y bajo anestesia local, lo que significa que 15 minutos luego de finalizado, (puede durar entre 1 y 2½ horas), el paciente esta en condiciones de retornar a su trabajo, hogar u actividad deportiva incluida. Utilizará una venda o media de compresión graduada, por 24 a 72 horas, según criterio médico. Se puede ver en este esquema como se extraen las varices.

Nadar, caminar y andar en bicicleta son actividades ideales para aquellas personas con dolencias venosas, pero no reemplazan a los tratamientos médicos específicos. Por eso siempre lo más aconsejable es consultar con un profesional.

Tenéis más información en esta página

VARICOCELE


Consiste en la presencia de dilataciones varicosas (varices) en las venas que drenan la sangre de los testículos.
Es bastante frecuente pero no en todos los casos necesita tratamiento. Se da en un 8-22% de los varones en la población normal y en el 11-39% de los varones que consultan por infertilidad.

En general se debe a que la vena espermática, que recoge la sangre de las venas del testículo, presenta una anomalía y hace que por reflujo la sangre circule más lentamente por estas venas.

Es mucho más frecuente en el testículo izquierdo (78-93% de los casos). Esto es debido a que la vena espermática izquierda desemboca en la vena renal izquierda en vez de en la cava como hace la derecha. Esto favorece el reflujo.

Síntomas

Muchas veces puede ser asintomático y se descubre casualmente por otro motivo. Los síntomas más frecuentes son:

Aumento del tamaño del escroto.
Pesadez o dolor en el testículo, sobre todo al estar de pie.
Infertilidad.

En casos de varicocele importante el testículo afectado puede estar disminuido de tamaño respecto al otro.

Diagnóstico

Aparte de una historia clínica detallada, al explorar los testículos, es importante explorarlos en bipedestación ya que es así como se detecta más fácilmente. La ecografía doppler resulta de utilidad para completar el diagnóstico.

VIDEO

La Intervención