sábado, 31 de mayo de 2008

Hip pointer (punto en cadera)





















El dolor se localiza en esta imagen. Las flechas rojas señalan el contorno donde se fijan en la cresta ilíaca los músculos de la cadera y de la pelvis.

La lesión conocida como hip pointer (punto en cadera) puede ser producida por una contusión sobre el borde del hueso pélvico (cresta iliaca), el lugar donde uno apoya las manos cuando se pone “en jarras”; pero un hip pointer también puede ser debido a los tirones que debe dar el músculo desde la pista y la carrera de competición, así como por otros deportes.
Un tirón agudo puede causar una separación de las fibras musculares del borde de la pelvis, como puedes ver aquí. Los músculos oblicuo y abdominal se insertan en el borde interno de la cresta iliaca y los músculos del muslo se insertan en el borde externo. Por tanto, si tienes los músculos del abdomen o de la ingle, tensos por sobreuso, puede existir dolor.

Para llegar a un diagnóstico, es necesario empezar con una radiografía con el objeto de descartar tres posibilidades: 1) fractura de estrés de la cresta iliaca, 2) tirón del músculo o tendón (fractura por avulsión) o 3) inflamación de la apófisis (apofisitis).

Hay casos en los que cuando no se aprecia bien la fractura de estrés hay que recurrir a otro tipo de pruebas como esta gammagrafía o esta resonancia, que muestra una fractura en el cuello del fémur.

Diagnóstico diferencial: Por la localización del dolor habría que descartar también tirantez en el punto de inserción del músculo sartorio y del tensor de la fascia lata, como se puede ver en esta imagen e incluso una irritación del cuadrado de los lomos a su paso por la cresta iliaca de la cadera

Para tratar una lesión de hip pointer, recurre a colocar hielo o calor, o una combinación de ambos, para reducir el dolor y la tumefacción.
Se puede llevar una venda elástica para aplicar presión sobre la cadera, tomar algún modulador de la inflamación del tipo Árnica (Traumel) durante las primeras 24 horas (3 o 4 comprimidos, según sintomatología), si es que prefieres la homeopatía.

Una vez pasada la fase dolorosa, para la rehabilitación, fortalece los músculos abdominales flexionándote sobre el suelo con las rodillas dobladas y haz ejercicios de elevación lateral del muslo (hacia afuera).

Los correctivos ortopédicos para el pie pueden ser útiles para las distensiones abdominales y de cadera cuando están asociados a una forma inadecuada de correr, como ocurre con la pronación excesiva (pies planos)