domingo, 4 de mayo de 2008

La unión músculo-tendinosa













Muscle tendon junction

El dolor que muestra esta imagen, (por donde toca la mano), tiene su distribución refleja dolorosa en varios puntos, como podéis ver aquí. Es una señal que tenemos que respetar por ser esta “zona crítica” bastante delicada al corredor.



La Unión miotendinosa: es la zona en la que el músculo se convierte en tendón. Presenta ciento grado de vascularización, por lo que no es frecuente que se degenere, pero sin embargo es un área de frecuentes roturas al ser la zona de transición entre un tejido elástico (músculo) a otro más rígido (tendón).
 
Los músculos gastronemios (o gemelos) se unen al sóleo en su porción distal para insertarse en el calcáneo formando el denominado Tendón de Aquiles. Los músculos gastronemios tienen la particularidad de ser biarticulares, es decir que sobrepasan dos articulaciones (la rodilla y el tobillo). La disposición de este grupo muscular bajo una extrema y rápida contracción excéntrica (rodilla en extensión y tobillo en dorsiflexión) produce una sobrecarga de distracción, la cuál ha sido referida como causante de la disfunción del tendón.

En las áreas medias del tendón (lejos de sus sitios de inserción distal), éste rota internamente antes de llegar al hueso, es decir, que las fibras más posteriores se vuelven externas

El pie pronado ejerce una fuerza rotacional interna a la tibia, mientras que la rodilla ejerce una fuerza de rotación externa a la tibia, por lo tanto, durante la fase media de apoyo el pie queda pronado por un período relativo durante el ciclo de la marcha. Así, mientras el pie queda pronado excesivamente, va ocurriendo extensión progresiva de la rodilla y el tendón de Aquiles sumará una fuerza inusual secundaria a estas fuerzas rotacionales contrarias. El sobre-entrenamiento lleva a una fatiga de los músculos de la pantorrilla con depleción del glicógeno almacenado y con un estiramiento excesivo se producirán microrupturas del tendón.

La transferencia coordinada de una fuerza desde el músculo al tendón puede ser imperfecta, particularmente en actividades de alta velocidad. Las lesiones tendinosas, pueden entonces ser debidas a un sobreentrenamiento de la unidad musculotendinosa en un individuo acondicionado pobremente, más que a un proceso patológico subyacente del tendón. Además, los tendones parecen almacenar energía durante la contracción, la cual es liberada durante el estiramiento. Sin embargo, la energía que no puede ser reutilizada se disipa como calor dentro del tendón y esta temperatura en el área central del tendón puede alcanzar hasta 45° Celsius. Esta temperatura alta, suele destruir la población de fibroblastos, generando una zona central de necrosis, que puede ser observada histológicamente.

Los factores que pueden conllevar a un fenómeno o situación de desacondicionamiento, o de sobreentrenamiento, son:

Sobreuso Distancias excesivas de trabajo deportivo. Técnicas inadecuadas de entrenamiento. Uso de elementos deportivos inadecuados (calzado).

Aspectos Anatómicos Pobre flexibilidad de los gastro-sóleos. Pie pronado.

El origen degenerativo se basa en los hallazgos encontrados en estudios de especímenes que muestran cambios degenerativos en tendones previamente asintomáticos46. La edad incrementa este proceso de degeneración, al igual que el nivel de actividad desempeñado.

Las lesiones musculares pueden ser causadas por uno o varios factores, entre ellos por un programa inadecuado de calentamiento, insuficiente flexibilidad y fuerza muscular, mala coordinación, fatiga o un retorno prematuro a la actividad deportiva después de una rehabilitación tras una lesión.

Para evitar estos problemas lo ideal es efectuar ejercicios de calentamiento durante 10 a 15 minutos antes de comenzar a correr. Esto permite que la temperatura intramuscular ascienda lo suficiente y se prepare a los músculos para el ejercicio físico. A continuación, se deberán efectuar minuciosas sesiones de estiramientos de unos 30 a 60 segundos para estirar los grupos musculares más importantes. Estos ejercicios de estiramientos deben ser estáticos, evitando en todo momento saltar cuando se los efectúa.

Las lesiones musculares se pueden prevenir de la siguiente manera:

- Pretemporada: Se debe planificar un amplio programa de acondicionamiento físico.
- Calentamiento: Obligatoriamente antes de correr.

Ejercicios de estiramientos para gemelos y sóleo, para aumentar la flexibilidad de los músculos.

- Estos músculos están acortados cuando no se pueden realizar los 10 a 15º de flexión dorsal del pie sobre una rodilla extendida, como podéis ver aquí.

- Fortalecimiento de los músculos que se ejercitan más.

- Alimentación adecuada, sin olvidar beber agua, por lo importante que es para el deportista.

- Tras una lesión se deberá acudir a un programas de rehabilitación con un preparador físico o con un fisioterapeuta. Después de la finalización de la intervención terapéutica indicada, el atleta estará en condición de retornar a su antiguo nivel de juego, sin riesgo de repetir las lesiones

EL DOLOR MUSCULAR DE INICIO RETARDADO

Es una entidad que se suele presentar en personas no entrenadas para el ejercicio físico intenso. Se caracteriza por dolor de aparición progresiva, 48-72 horas después del ejercicio, que desaparece a los 5-7 días. La creatinquinasa (CPK) puede hallarse elevada en suero, por lo que algunos autores consideran que la rabdomiolisis (destrucción de fibras musculares) post ejercicio es una forma severa de este síndrome.

En la Resonancia Magnética los músculos dolorosos presentan una señal alterada en la unión musculotendinosa o en la inserción fascial. La señal muscular se normaliza con el tiempo, aunque puede persistir alterada hasta 80 días después del inicio.

Este dolor se debe a dos razones: porque la fibra muscular es débil y no es capaz de sostener el nivel de ejercicio, o bien porque se realiza un trabajo muscular, cuando se está desentrenado y la fibra no es capaz de aguantarlo.

El dolor que caracteriza a las agujetas es producido por la rotura celular: "Los elementos citoplasmáticos se vierten al exterior. Estos tienen una serie de iones de calcio y de potasio que son elementos irritantes y muy álgicos (dolorosos), lo que pone en marcha un mecanismo de inflamación que llega a su punto máximo entre las 24 y las 48 horas".

Las zonas más afectadas por este dolor son las uniones musculares y los tendones cerca de las articulaciones: "Esto se debe a que la zona musculotendinosa es donde existen más fibras musculares débiles y más tensión". Las agujetas logran acabar con las fibras débiles. Las que consiguen superar la presión se van haciendo más fuertes.

Cuando un deportista baja su nivel de entrenamiento muchas fibras musculares se atrofian, y en el momento en que comienza a entrenar, las partes atrofiadas más débiles se rompen: "solamente se hace una selección de las mejores. Como tenemos millones de fibras en cada músculo, no hay problema".

LAS AGUJETAS son parte de un proceso de adaptación. Lo único que se puede hacer para evitarlas es empezar a realizar el ejercicio de una manera progresiva. Los deportistas saben que si se pasan en el inicio de la temporada, tanto en energía como en intensidad, van a perder dos o tres días de entrenamiento más tarde".

El frío es una manera de bajar la inflamación, pero no sólo de las agujetas; "es una medida de higiene deportiva de cualquier área lesionada o que se ha sobretrabajado. En muchas ocasiones basta con administrar agua fría".

Si el deportista ya padece agujetas, el único modo de intentar evitarlas es continuar haciendo ejercicio con los mismos movimientos que han provocado el daño, pero con una carga mucho más baja.

Un poco de historia: El nombre español de agujetas proviene de la idea popular de que este fenómeno se produce por la cristalización del ácido láctico del músculo que ha trabajado intensamente. Estos cristales se clavarían en el músculo como agujas al ponerlo en movimiento. La práctica de ejercicio liviano disminuye la percepción del dolor, lo que hacía pensar que el lactato se licuaba por el efecto térmico del calor. Esta teoría es falsa por completo, ya que "el ácido láctico no se cristaliza a temperatura corporal, ni a 5 grados bajo cero, y nadie lo ha podido ver en ese estado en una biopsia muscular".

Para la recuperación de esta lesión lo mejor es una buena alimentación: "Lo que se consigue con una nutrición aceptable es prevenir que el músculo se lesione. Para evitar el daño, el consumo debe ser anterior al ejercicio".

Más información: en este enlace

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